Sunday, May 02, 2010

Otras casas (poema de teresa), Venezuela.


Una casa donde las palabras sobran. tc.


Otras casas.

La última casa que deseaba habitar
se veía confortable con ese tono amable
de las casas que desean ser habitadas
empecé a prodigarle mis cuidados
amarla y consentirla
ella me respondía con el mismo lenguaje
donde los sueños no faltaron
estaba situada más allá de los vientos
donde se columpiaba
y ella y yo andábamos figurándonos
cosas, presintiendo las lluvias
para guarecernos cuando arreciaran
en los meses de invierno
Era una casa limpia y clara
blanca y holgada
donde yo caminaba a mis anchas
y me sentía plena al escuchar
cómo se despedía día a día
de la hondura de la noche
mientras miraba una a una las estrellas
que fulgurantes hacían el recorrido
por los cielos.
Yo amaba esa casa y creo que ella
me amaba con el calor distante
de la ternura que nunca fue más que
eso: ternura.
Y llegó un día el invierno
las nubes se amontonaron
y crujieron los vientos
mi casa y yo nos abrazamos
para no separarnos y resistir
juntos el embate de las tempestades,
pero no, las nubes cayeron a pedazos
el viento se fue envalentonando y
la casa aterrada se estremeció.
Era una casa construída en el viento
no tenía asidero ni rostro ni bases firmes
y sucumbió a la primera sacudida
del vendaval
yo la miraba cómo se iba perdiendo
cómo se iba alejando
cómo los gnomos y los duendes
hacían piruetas para darme miedo
y la casa inquieta se dejó vencer
Ahora al pasar por los caminos
abandonados donde una vez la casa
colgaba entre el viento y la lluvia
entre el cielo y la tierra
y se creía firme y eterna
una extraña melancolía me recorre
¡cómo puede uno construir una casa en el viento!
¡cómo puede uno no darse cuenta del abismo!
¡Cómo puede uno…!
teresa coraspe, 2010-05-01 Ciudad Bolívar.

Friday, April 30, 2010

Las casas...las de Gabriela y otras casas que andan por ahí.



Las casas nos habitan, ya lo dije, ellas están por dentro; pero hay otras casas que reciben nuestro cuerpo, ansias y aspiraciones: son las casas de los sueños; la casa que día a día nos sigue con la mirada, atenta a nuestros pasos, esos pasos que día a día vamos recogiendo, guardando , empaquetando y subiéndolos a nuestras espaldas porque se cansan y lastiman; se cansan de esperar otros caminos y senderos. Se cansan de posarse debajo de las puertas esperando las encomiendas; el cartero con sus cartas y los libros que ahora casi nunca llegan con el olor a libro y papel. Esta es la casa que quiero, la que habito ahora, las otras se fueron desdibujando entre los recuerdos; los recuerdos amarillos por el tiempo, amarillos como las hojas de otoño, siempre amarillos color arena, amarillos color tristeza, amarillos color de lo eterno.

teresa.

Cd. Bolívar, 30 de abril, 2010.


Sesenta segundos para recorrerla. GABRIELA ABEAL,( Argentina)
La casa negra.

Casa de martirios, muebles de tristeza, paredes de angustia, parques de tiniebla.
Los muertos se agitan, odian los placares, a gritos reclaman cantar sus defensas.
Lagos de serpientes.
Mares de desdicha.
Ríos sin memoria.
Cuencos con tormenta.
Lleven sus historias a la casa oscura, el aire está espeso de viejas promesas.
Las habitaciones sufren de nostalgia, los grifos destilan las fétidas penas.
La casa está triste, no busquen colores, nutre sus cimientos con la sangre fresca.
No existen ventanas, rechinan las puertas. Arterias raídas son las viejas rejas.
Relojes de incienso. Las camas son tumbas.
Sesenta segundos consumen tus fuerzas.


Sesenta segundos para recorrerla.
Sin salida

¿Quién sopló las velas? Cambió los cerrojos.
Los gritos perturban la sangre en las venas.
Dónde es la salida, quién nos acompaña.
¿La casa está viva? Acecha siniestra.
¡Busquen en cajones, cerillos y lámparas!
¡No tengan temor, que crece su fuerza!
Rasguñen paredes, no olviden los sueños.
Soplen las cenizas, quítense las vendas.

Sesenta segundos para recorrerla.

Hacia la luz

Si la casa puede, comerá sus almas.
No le den la espalda. No quieran correrla.
Abran bien los ojos, caminen con calma.
La casa no entiende de verdes praderas.
No jueguen al mago. Conoce de trucos.
Utilicen verbos. Canten con presteza.
El aire está sucio. Respiren con ganas.
Sean alquimistas. Sabios sin fronteras.
Si la casa intuye que pueden ganarle.
Correrá su odio. Lanzará condenas.
Hay que ser astuto. Buscar sus raíces.
Córtalas de cuajo, sembrarles poemas.


Sesenta segundos.
Cambian la historia

No olviden si salen.
Que el tiempo es un círculo.
Reencarnan los muertos.
La casa no existe.
Los miedos regresan.

Gabriela Abeal

Monday, April 26, 2010

¡CÓMO NO PERDERME!, teresa coraspe


perderme
cómo no perderme entre tus aguas tranquilas
entre tus brazos inquietos
perderme en el confín del horizonte
en el remanso de las casas blancas
rodeada de la soledad más profunda
en el bosque
y que lleguen los vientos a batir sus alas
los pájaros a robarme los cantos
y las sacerdotisas a cubrirte los ojos con sus
túnicas

Yo estaré allí mientras tanto
con la melodía que siempre escucho
viviendo el romance de los sueños
jugando al no me olvides
y permitiendo que mi pecho se expanda
tanto
como las montañas que
buscan protegerse del mar
así estaré viviendo
como la vida dispuso mi existencia
rodeada de paredes transparentes
por donde me asomo cada sol
a respirar y sentirte
para saber
que indudablemente estás.

tc. 19 de abril, 2010
Mientras escuchaba a Mikis Theodorakis, en la música de Zorba, el Griego
y observando algunas islas del mar Egeo (Video), y de pronto llegaste a mi
recuerdo y llegó el poema, y llegó tu nombre envuelto en el tiempo del silencio.
Así que es para ti.
teresa.

Sunday, April 18, 2010

Un poema para Anna Frank, de Silvia Lostau (Argentina)


A partir de Ana Frank comencé a querer al pueblo judío; aquella niña de ojos inmensos y mirada pícara donde por ninguna parte se vislumbraba el horror que viviría a edad temprana; aquella niña con quien compartí alguna vez confidencias y preguntas que nunca tuvieron respuestas; en fin, aquella niña que con su diario acompañó el cochecito donde solía pasear a mi primer hijo con apenas dieciséis años; esa niña judía es la revelación de la injusticia del mundo. Mucho he escrito sobre Anna en los diarios de mi región. Hoy apenas recibo este poema, no he pensado dos veces en incluirlo en este blog; es como volver a compartir los sueños que se rompen; los sueños que fueron sólo eso: sueños, pero Ana fue real, mondaba papas y se burlaba de los sucesos cotidianos; en ese escondite aprendió a amar, a sentir, a vivir, allí dio su primer beso, entre el miedo y la locura de existir. Esa Ana que nunca ha muerto ni morirá jamás, es ella misma Ana para el recuerdo de la ignominia. Teresa.


A ana frank, en ella a mis compañeras.

te encontré en mi infancia

entre mis propias enfermedades

y catástrofes familiares.

te imaginé paseando / algún domingo /

en una pequeña embarcación /

entre la bruma de Amsterdam /

mientras yo me ahogaba en la niebla

de este sur.

Escuché tu voz pequeña /

como envuelta en un pañuelo de seda.

Observé

como crecíamos

la piel tan lisa /de hostia transparente

sobre un pubis que iba anocheciendo.

Te perdí y te encontré

entre alambradas

con tu corazón irradiando luz.

Te vi

clara / como una estrella entre cristales.

Me acompañaste en mis desastres

más incorruptibles/con dedos de humo

me sostuviste el alma

en los desolados tiempos del chacal.

Nos encontraremos algún día /

ostentado nuestro aspecto distraído /

entrando en un bar /en Ámsterdam o en Buenos Aires /

y nos abrazaremos con todos los amigos /

en un brindis final.

Saturday, April 17, 2010

BAJO COSTO, Luis Felipe Rojas, (desde yo no sé cómo ni dónde, pero llega)


¿Será que estas son las casas que quiere el gobierno de Venezuela para los venezolanos? tc.

Tomado del blog: Cruzar las Alambradas que dirige el periodista independiente: Luis Felipe Rojas y que recibo regularmente:



Antes era así… y ahora también. Nací en una casa de tierra y piedra, cobijada con cogollo de caña, pero como yo escuche siempre que el discurso oficial decia que seríamos los privilegiados del 2000 pensé que al llegar a la edad de empezar a buscarle cobija a los míos, ya no existirían estas chozas en la Cuba que tanto adoramos.En el barrio de Gutiérrez, el Distrito Cauto 3, La Cuchilla, Pedregalón y muchos más de esta geografía cubanoriental que soporta mis pisadas abundan las casas de “Bajo costo”, dice la nueva hornada de arquitectos populares, hacedores comunitarios de la miseria contemporánea.Son tan de bajo costo que cuesta lo mismo erigirlas que derribarlas.Esta que ven en la foto es de dos o tres años de levantada, la inclemencia de la lluvia va lavando las paredes para descarnarlas y dejarlas en la tierra pelada. El cogollo para el techo, es decir, la hoja de la caña de azúcar, hay quecortarlo verde y ponerlo a secar por unos días para luego entrelazarlo pegado a los cujes. Adentro el piso de tierra, pulido por la escoba de la caserita. Afuera entre los matorrales el lugar para evacuar los intestinos, unos metros más al sur el pozo para coger el agua.Aún en estas condiciones hay quienes tienen que enfrentar a los de la Unidad Inversionista de la Vivienda y sus lapas y otros chupasangres estatales cuando vienen a cobrarle por el préstamo que la Revolucion les hiciera para ‘El bajo costo” o a pedirle los papeles de la propiedad.

Wednesday, April 14, 2010

La ensoñación...la realidad.


A los amigos, a ti, al tiempo que se desliza ferozmente.

teresa coraspe (14.04.2010)


Qué gris está todo, hasta por dentro me siento así, con esa callada melancolía que tanto dura; ha llovido y ha comenzado tardío el invierno, es como un frío que necesita del calor; no, no es la poesía, es algo más, así como el Cuervo y su canto en noches de tormenta, como si pidiera por favor entrar; así voy de oscuro, yo la que ama la luz y mira el río correr detrás de las piedras. Este sabor agrio por dentro que tanto lastima, ese latir incansable que se detiene paso a paso y ahonda afincando su huella. Es la larde que muere para no volver más, es la noche que viene acercándome mucho más la tristeza; la noche, y la luna se ha ido, no ha vuelto a ocultarse detrás de los árboles; yo camino, busco un trazo de follaje para mirar si algún rayo de su luz quedó oculto por descuido. Nada está, no hay nadie detrás de esos parajes, sólo sueños, el absurdo, la vía perdida, y este cansancio. Cansancio de vivir, y de repente la ensoñación, el sortilegio, volver a pensar que pludiera ser que existas, en algún lugar del mundo y me respondas estas palabras.

Sunday, April 11, 2010

MARA VITANZA, ARTISTA DE LAS ARTES DEL FUEGO Y LA PINTURA.



Por Ondina Helena Fernández.

Mujer cálida, serena, altiva.Mujer que enlaza la paradoja de lo clásico, sobrio, recio, traído de su Europa natal, para conjugarlo con lo romántico del rio guayanés en tierra venezolana. La frescura, el candor que la caracterizan, con sus pausados ademanes, resaltan su sonrisa y franca mirada. Mirada de pájaros que anidaron en sus lámparas, revoloteando por la casa fantástica, entre pinturas, obras de arte que reaniman el espíritu, en una naturaleza de peces, agua, lunas que abrigan esperanzas. Cantarina, emprendedora, que cobija y llena de armonía los espacios, con su bondad esparcida a la medida de la vida, de los años, del Amor. Me acogió como sólo ella sabe hacerlo, como una madre, una dama, como el ser humano que es. Cálida, serena, altiva. Sin preámbulos, sencilla y amorosa, para sus hijos, para sus nietos, para su mundo, construido de selvas, de montes, cuando estuvo por Barinas; ya aquí, en Bolívar, fue la tierra y el fuego que broto de sus manos para purificarlo todo en una creación sin límites, que benefició a tantas alumnas suyas, a quienes prodigó su vitalidad y entusiasmo. Trajo un pedazo de esa Florencia incendiada de formas y colores para unirla al mágico Orinoco en simbiosis místico – providencial. Como esas cosas raras que sólo son posibles por la gracia divina. Mara que danzas los soles y las lunas de Guayana, agradecida y enamorada, prendadas se quedaron todas las cosas vivas de tu alma.

04.04. 04. 2010, Ciudad Bolívar.

Saturday, April 10, 2010

A NICOLÁS GUILLÉN, Camagüey, Cuba.




por: Francisco Alarcón (Venezuela)

Diario 2001, Opinión, y enviado por su autor.

Este poeta camagüeyano nacido en Cuba el 10 de julio de 1902, formó parte de la trilogía de bardos cubanos junto a José Martí y Dulce María Loynaz. Cada uno en su lugar constituye la inmensidad lírica de ese país. José Martí es el poeta libertador y héroe nacional, insignia de todos los cubanos cuando se habla de independencia, Dulce María Loynaz con más reconocimientos en su patria tras su muerte, quizá sea la poeta de mayor universalidad, y Nicolás Guillen es la expresión más popular y diferente del genero con su poesía negra.
Desde muy joven Guillen se inicia como poeta cuando estudiaba bachillerato en recitales brindados al pueblo cubano, y a pesar del neorromaticismo que los levanta y de las influencias vivas que las animan, se manifiestan en ellas, no sólo la legitimidad de su estro, sino el estilo que lo caracterizó el resto de su vida. Al mismo tiempo aparecen sus publicaciones en revistas estudiantiles.
“Motivos del son” es el primer cuaderno poético que imprime, surgiendo un movimiento con él, una corriente negrista en el plectro cubano “La poesía es íntegramente negra por el tema, por la ideación, por el ritmo, por el lenguaje, no existe en Cuba fuera de los escritos himnarios de la santería”.
Perucho Valdés realizó uno de los estudios más serio de la poesía de Guillen quien la definió por sus características especiales y deslindó del resto de las expresiones hispanas. Tras aparecer “Motivos del son” continuó Guillen con su libro “Songono consongo” apareciendo a la luz publica en 1931, lo dedica a su madre. Surgen en él poemas de aliento más amplio, y se inicia con uno de sus mejores cantos: “Llegada”.
Guillen se separa del español alterado de los negros y se dirige acuciosa y dramáticamente al fenómeno negro de nuestra sociedad. En “Canto negro” recurre a un lenguaje onomatopéyico del ritual Africano a una jitanjáfora negroide. En “Rumba”en palabra castiza recoge la algarabía de ese baile y enfoca sus baterías anti imperialistas.
Indudablemente que “Sóngoro Consongo” fue un libro polémico y surgió como una nueva expresión poética cubana. En 1934 Guillen publica un gran canto de expresión redentora, donde une todo el sentir de los pueblos antillanos, en este enjundioso poema el son golpea con ritmo implacable la política de opresión, con un personaje simbólico llamado Juan el Barbero, émulo en la protesta de otro de sus personajes José Ramón Cantaliso, quien empuña el son denunciador como un arma.
Su próxima publicación fue “Cantos para soldados y sones para turistas” salió en México en 1937 dedicado “a mi Padre, muerto por soldados” Toca en él el tema del imperialismo, buscando las consecuencias de este devenir en la vida diaria de los hombres de la calle.
Fue un exponente político enarbolando los deseos de liberación en los pueblos de la América. En 1936 cuando estalla la Guerra civil española, expresa su solidaridad y de ayuda a la causa republicana “¡Ardiendo, España, estás! Ardiendo/ con largas uñas rojas encendidas;/a balas matricidas/pecho, bronce oponiendo/ En su viaje a España realiza un volumen con reportajes de la guerra civil y a su regreso emprende un viaje por toda la America, dando conferencias en cada país y recitales.
En Argentina publico en 1947 “El son entero” ya su palabra es más afinada más ceñida, el verso se ha hecho más vigoroso, su puño social fustiga la tragedia de los pueblos oprimidos haciendo que esta expresión se radicalice.
A su regreso a la Habana publica su “Elegía a Jacques Roumainen el cielo de Haití”. Conmovido por el asesinato del dirigente obrero cubano Jesús Menéndez. Este crimen adquiere naturaleza de escándalo nacional. Guillen fue un viajero incansable de todos los continentes. En prosa Guillen editó una biografía del violinista negro cubano y abundantes artículos periodísticos. Guillen fue un partidario de la “Revolución cubana” hasta su muerte cuando ésta estaba todavía en un periodo de “indefinición”, cuando el mundo comunista existía sin haber mostrado sus miserias y fracasos. Los influjos de Europa oriental emulaban a la Occidental. No se conocía de las interioridades de la tragedia Soviética. Era un mundo de dos alternativas y el se acogió a una de ellas.
Murió en La Habana, Cuba, el 16 de julio de 1989

Friday, April 09, 2010

MI CASA, Pedro Pablo Pérez Santiesteban, Cuba.


Quizás eso busco: participación. tc


Mi casa
Me hablan de casas, de soledades y de sombras…de locuras y estados de inercia, de patios con frescores y mariposas que regalan colores…
¿Y yo? ¿Dónde estoy yo? Yo que me busco y no me encuentro porque soy espectro aún cuando respiro…yo que me cuelgan las camisas de hombros ajenos a la voluntad de mis pasos…yo que lloro cuando rio, porque la risa quedó sembrada entre palmas de lejanas montañas…allá, donde un arroyuelo canta bajo la guajira guitarra…
Mi casa perdida, sin patio ni jardines, ahuecada en el centro de su techo por donde escapo cuando la lluvia comienza…y es lluvia interminable, de la que altera geografías y me hace humo en un silencio atroz…
Pero en fin; esa es mi casa…mi casa de hoy…

"De pronto siento que habito en esa casa..."


...La casa de Usher...(respuesta a una carta de un amigo poeta), y compartir estas

impresiones con los que se acercan al blog. TC.



Mi querido, esa casa sombría, fúnebre, terrible como lo es la obra de Poe, no tiene nada que ver contigo; no te sientas como habitante de ella, piensa en las mariposas de múltiples colores, en el vuelo nervioso del colibrí, en el aroma de las flores silvestres y piensa en algún patio de algún lugar del mundo que, desearía darte sombra y calor. A veces la tristeza, a veces querer lograr lo que deseamos y no tenemos; a veces muchas cosas nos hacen sentir sensaciones que sólo están en nuestra imaginación, por eso buscamos la paz interior, el lugar ideal, el sitio de la ensoñación en los templos blancos y lejanos; sé que uno puede tener muy cerca ese lugar soñado, sólo que, lamentablemente, nos dispersamos en lo cotidiano. Yo también he deseado conocer la verdad, la verdad en su totalidad y no me es dada obtener esa bendita sabiduría; todos, sé, que podemos lograrla, pero es más difícil de lo que uno supone; se necesita el abandono de todo pensamiento, de toda idea, y dejar la mente en el vacío, sin existencia alguna; libre en la más absoluta libertad. A los creadores se les hace más difícil lograr esa plenitud, yo lo sé. Cuando percibí que me estaba alejando del mundo, este que creemos real, me horroricé, nunca más quise alejarme de mi, y volví a mi centro de imperfecciones...de ese sitio a la locura de existir, hay un paso. Entendí que el mejor opio, con todo lo imperfecto que la contiene, es la bendita realidad donde nos estrujamos rabiosamente buscando y buscando, sin encontrar jamás la paz que es en realidad lo más sublime a que aspira el ser humano. Pero realmente , ¿uno busca la paz que necesita o cree que es el amor quien prodiga esta paz? ¡Cuántas veces nos decimos a nosotros mismos, tú eres mi paz!, y no son palabras dirigidas a Jesucristo, sino a ese alguien que siempre y eterno está con cada ser viviente: el amor. Mi querido, estas palabras son extensas y robo tu tiempo, sólo respondo tu inquietud de sentirte viviendo en la Casa Usher. Esas casas viven en cada uno de nosotros, muchas veces nos habitan. Es así la existencia, la otredad. Yo he creado todo de la mentira por lo tanto soy la mentira misma y sin esperanza de realidad: una mentira otra que es la misma realidad. Qué más decirte sino que estoy contigo : Déjame salir de esta casa de sombras y háblame de lo que quieras.


Tuesday, April 06, 2010

TSUNAMIS EN EL BOSQUE (teresa coraspe)



El día como realidad y la noche como una visión de una otra realidad;

¿cuál es la verdadera de las dos, la que se vive, la que se sueña? Dime lector amigo,qué piensas tú.


Ha habido una sequía fuerte, tanto como lo está mi corazón; sin embargo, hoy amaneció con algunas gotitas de llovizna, delicada, también como mi corazón que, se resiste al silencio, al abandono. Las flores no han dejado de estar presentes, tanto en el patio como al frente de mi casa; los pájaros no han dejado tampoco,de visitar este refugio donde siempre tienen para beber y algunas migas que dejan el loro, dos gallos y una gallina; los perros no, siempre están pendientes de todo hasta de no dejar nada para los otros animales que llegan. Anoto cada instante en la memoria, cada recuerdo que pasa, ese recuerdo intangible y lento como la espera. He soñado mucho con tsunamis, sólo que cuando el mar se aproxima embravecido, ya está dispuesta una especie de barco protector que lo ataja y devuelve, así que nunca arrasa nada. El paraje de mis sueños es un bosque, una casa blanca y alta con unas columnas como de iglesia. Ahi, creo que me hospedo. El soñar de anoche fue más extraño: los barcos o barcazas para atajar el tsunami eran lanchas grandes, habían tres para llenarlas de personas y arrancar tan pronto el mar se acercara; esperé mucha gente para llenarlo pero sólo entraron muy pocas personas, entre ellas una amiga, así que no me sentí sola. Luego, el mar llegó y tampoco pasó nada. Me veo bajando una especie de templo y pienso: este lugar tan blanco es para sacerdotes y sacerdotisas, y yo qué hago aqui, me pienso a mi misma. No sé por qué de nuevo estoy en ese sitio y era gente de la China; llego con un señor muy respetable que tiene su brazo sobre mi hombro para curiosidad de los demás, me sorprendo cuando uno de ellos me dice: "bienvenida a la familia", me imaginé siendo la esposa del señor que me abrazaba. Todo lo sucedido he tratado de analizarlo después, una mujer china que limpiaba la parte baja de la casa de bachacos que se comían las matas; yo pensando en regresar a mi casa y no sabía siquiera dónde me encontraba. Pero sucedió que al despertar y pensar en mis sueños, me sentí incómoda por haber despertado y volver a la diaria rutina, hubiese querido permancer en ese sitio de penumbras y gente extraña, tsunamis y barcos y temiendo la llegada del mar que, volver a pensar en que no estás por ninguna parte.

Teresa, 6 de abril, 2010, un día en que hay niebla y promete una buena lluvia. Para tí, Manuel que siempre estás conmigo y me acompañas.

Wednesday, March 31, 2010

VACLAV HAVEL CONDENÓ LA DETENCIÓN DE OSWALDO ALVAREZ PAZ



El dramaturgo y ex presidente de la República Checa Vaclav Havel, condenó hoy la detención del opositor venezolano Oswaldo Álvarez Paz, uno de los más duros críticos del Gobierno de Hugo Chávez, y pidió su inmediata liberación.
“Vemos con asombro y preocupación el arresto del doctor Oswaldo Álvarez Paz, ex gobernador del estado de Zulia, ex presidente de la Cámara de Diputados y ex candidato presidencial venezolano, y pedimos a las autoridades de Venezuela su inmediata liberación“, indica Havel en su misiva.
La solicitud la suscriben también Mijaíl Kasiánov, antiguo primer ministro de Rusia; Don McKinnon, ex secretario general de la Commonwealth; Carlos Alberto Montaner, disidente cubano; Humberto Celli, quien fuera presidente del Parlamento Latinoamericano, y el ajedrecista Gary Kasparov, activista político ruso, entre otros.
Anteriormente, críticas similares fueron formuladas por organismos e instituciones internacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch o Freedom House.“Pedimos el retorno efectivo de las garantías constitucionales en Venezuela, la defensa de los principios de la Carta Interamericana Democrática, a la vez que afirmamos nuestro compromiso de seguir vigilantes de la delicada situación de la libertad de expresión y la gobernabilidad democrática en Venezuela”, añade Havel en su carta al Ejecutivo de Caracas.
Kasiánov y Álvarez coincidieron en la reunión de 2008 del Foro 2000, un “think tank” (depósito de ideas) creado por Havel y que congrega cada año a numerosas personalidades de la política mundial.
El ruso y el venezolano “tuvieron una larga y provechosa reunión sobre la situación de los derechos humanos en ambos países”, declararon a Efe fuentes próximas a Havel.
Álvarez Paz, de 67 años, fue detenido el 22 de marzo, poco después de pedir en el programa de televisión “Aló Ciudadano”, transmitido por el canal opositor Globovisión, que se investigara la supuesta relación del Gobierno de Caracas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la banda terrorista ETA.
Tras ser denunciado por la Fiscalía General de Venezuela por supuestos delitos de conspiración, instigación pública a delinquir y difusión de información falsa, fue ordenada la detención y el juicio contra Álvarez Paz, “lo cual puede acarrearle una condena de hasta 15 años de prisión”, añadieron las fuentes.
Vía EFE

Saturday, March 27, 2010

BAJO LA LLUVIA Y LA MUERTE: Luis Felipe Rojas


Del blog: Cruzar las Alambradas (Periodismo Independiente)


En medio del sopor y la desgracia, el día en que se velaba el cuerpo de Orlando Zapata Tamayo el cielo se abrió sobre el pueblo de Banes. No hizo más que caer la tarde y las nubes se acomodaron solitas para empapar el humilde barrio que está pegado al cementerio La Güira.Un patakín (leyenda) de la religión Yoruba dice que los orichas le dejaron al hombre un regalo: la lluvia, la lluvia sobre los ojos. Es por eso que siempre llueve cuando alguien muere.Esta vez llovió en la noche banense, holguinera y cubana. Los ojos se llenaron de lágrimas por la impotencia y el dolor por el hermano que se iba, pero aún así, al otro día, cuando cantaron los primeros pájaros del alba un constante aguacero limpió las calles de Banes. Fue el primer chaparrón en muchos meses.Los muertos empezaron a salir de los calderos de Reina Luisa Tamayo Danger para acompañar el cuerpo del negro Zapata hasta el viejo cementerio de La Güira. En otras partes del oriente cubano rompió a llover bien temprano.Cuando escampó sobre la media mañana, Cuba tenía un rostro distinto.Zapata se iba con los enfumbis (muertos) a correr por los trillos que desbrozó cuando niño.

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De: Milagros Mata Gil, (escritora venezolana)



LA ÍNTIMA PENA POR LA MUERTE DE ACOSTA

Cuando regresé a El Tigre, hace ya dos años, muy quebrantada por las circunstancias de la vida, llegué a vivir en una casa alta, cálida y silenciosa. Perfecta para la restauración, rodeada de personas silenciosas y educadas que comprendieron mi necesidad de enclaustramiento cuasimonástico.Entonces, conocí a Acosta. Eravigoroso, aventurero, enamoradizo, por lo visto con mucho éxito. Y amable. Se dejaba acariciar y correspondía gentilmente a las caricias.De cuando en cuando mostraba un temperamento colérico y alarmista,pero en realidad nadie lo tomaba en serio.Había llegado a esa casa algún tiempo antes y se desconocían las condiciones de su vida antes de eso, pero, por lo visto, no habían sido muy buenas que dijéramos. Aún le gustaba perderse un tiempo lejos de la rutina doméstica y en ocasiones regresaba maltratado y lleno de magulladuras de esas aventuras. Personalmente, sentía que él me cuidaba y me trataba como lo que era: una persona frágil y de sonrisa devaída. Pero no se preocupaba excesivamente, porque intuía que podía salir adelante "con un poco de ayuda de mis amigos". No tenía muchos contactos sociales entonces y no es posible decir que los tenga ahora,aunque, por supuesto, tengo más que entonces. Así que mis amigos estaban lejos, o muertos, o, simplemente, no estaban en el orden de mis intereses. Leía algo. Veía televisión y, cuando salía a caminar o a comprar alguna cosa, Acosta me acompañaba a menudo.También a menudo, cuando regresaba de mis más largas gestiones: el supermercado, el banco, las compras varias y algún trabajo que intenté realizar, Acosta estaba fuera, esperando que alguien abriera la reja de acceso y yo lo hacía, no sin llamarle la atención por esas ausencias aventureras. De una de ellas, llegó con una oreja casi desprendida. No lo vi sino después, cuando el ingeniero Simón había ejercido allí una cirugía brutal, cercenándole la oreja. Acosta no pareció afectarse mucho y, como la naturaleza es sabia, pronto se adaptó a la nueva situación. El ingeniero decía que ese efecto le causaban a los machos las muchas aventureras femeninas y decía, entre recriminador y orgulloso, que Acosta había empreñado a unas cuantas por los alrededores. En fin, que Acosta siguió con su vida y el advenimiento de otros habitantes no solamente no lo inquietaba, sino que contaba con por lo menos dos oyentes, jóvenes que escuchaban anhelantes el relato de sus aventuras.Ahora, Acosta murió. Hace poco más de una semana, llegó maltratado,como si hubiera sido atropellado por un automóvil. Al principio, fuera de la lentitud de sus movimientos, comía y bebía con cierta normalidad. Después, prefería permanecer echado en algún rincón. Comía y bebía si le llevaban la comida. María José comenzó a darle desde un principio antinflamatorios y parecía ayudarlo. Trataba de recuperar la normalidad, inclusive un día salió, pero muy brevemente. Pero se fue agravando, sin quejarse, muy dignamente.Después, comenzaron los vómitos. Traté de examinarlo, pero necesitaba radiografías, creo, y no era posible hacérselas. Así que me sentaba un rato a su lado, acariciándolo un poco, hablándole un poco. Y él me escuchaba, mirándome con unos ojos tristísimos, pero sin quejarse, ni responder más que moviendo la cola débilmente. Ayer por la tarde, me invadió una tristeza de muerte. Me acosté un rato y, cuando desperté, Acosta había muerto. Fue un suceso que nos dolió a todos: María Enriqueta y María José prepararon todo para enterrarlo. Carlos Juan cavó la fosa en el patio. Luego, pusieron el cuerpo de Acosta, que ya estaba rígido, sobre una sábana que cerraron y lo llevaron a enterrar. Lo que más me sorprendió fue la conducta deToby Ramón, el otro perrito. Es joven, no había visto la muerte, Acosta era su amigo y su mentor y ahora, veía que lo metían en un hueco. Iba de un lado a otro, buscando el rastro de Acosta, asomándose para ver si volvería de la calle, como siempre. Estaba muy triste,pero también desconcertado.Esta mañana, me levanté como cada día, limpié como cada día. Tenía restos de comida y pensé dárselos a Acosta. Entonces sentí el dolor.Caminé hasta el rincón donde lo enterraron y me quedé un rato allí, desconcertada. Acosta había sido un amigo, un protector, un perro amarillo, grande y sólido, un aventurero buscapleitos. Pero también parte de nuestras vidas. De la mía, por lo menos, durante dos años,pero él debía tener unos seis años y aún hubiera podido vivir algo más. Sin embargo, esas decisiones están fuera de nuestro control.Algunos dicen: "mientras más conozco a los hombres, más quiero a miperro". Lord Byron hizo enterrar a su perro en un mauseleo donde grabó: "Aquí yace un ser que tenía todas las virtudes de los hombres y ninguno de sus defectos". Recordé mis tiempos en Clarines, con los ocho perros y cómo el Chuto apenas si le sobrevivió al Kike unos meses. Debí haberme traído a la cachorra de Malta, la Gordita, que me miraba tristemente cuando Hugo se la llevó. Pero no era entonces la persona más indicada para atenderla.Lo cierto es que Acosta debe estar en un cielo especial de los perros,rodeado de perras que se desviven por su atención y comiendo ricos guisos de pescuezos de pollo, o cualquier otra cosa que le gustaba siempre más que la perrarina. Y nosotros tenemos un hueco: el de su ausencia.

Milagros Mata-Gil de Carnevali 19 de Julio del 2009
ILUSTRACIÓN TOMADA DE INTERNET, NO ES DE ACOSTA,
LAMENTABLEMENTE. tc.

Monday, March 22, 2010

ALICIA BELIS



HOMENAJE ( 1927-2010 ) ALICIA BELIS, Argentina


Recibí estas hermosas fotografías de la poeta argentina, Gabriela Abeal, nuestra colaboradora en este blog. Hoy, para los lectores estas fotos de quien compartió una parte de su vida, ya alejada del escenario junto a la poeta Gabriela. Las gráficas son elocuentes y es una época que marcó la juventud de Alicia fallecida en fecha reciente al lado de su hijo Carlos, su nieta y Gabriela y demás familiares, en esa Argentina del tango y la música, del gaucho y las pampas y esa callecita nombrada Corrientes que todos hemos oído nombrar en la voz de sus cantantes y poetas. Traigo este tiempo como volver al pasado, un regreso a lo ido y al tránsito breve de la vida, en esta tierra alucinada y envuelta en conflictos y búsqueda de las libertades democráticas. Con fervor en la amistad. TC.

Sunday, March 14, 2010

LA NATURALEZA DEL PECADO, Alberto Barrera Tyszka, Venezuela.



EL NACIONAL - Domingo 14 de Marzo de 2010
Siete Días/7

Siete Días
La naturaleza del pecado
Es probable que una de las cosas que más me haya alejado del catolicismo sea su relación con el deseo, con el placer, con el cuerpo

ALBERTO BARRERA TYSZKA mailto:abarrera60@gmail.com
En algún momento de mi vida quise ser sacerdote. Todavía no sé claramente por qué, pero ninguna vocación es pura y, ahora, supongo que un manojo de razones pudieron llevarme a las puertas del seminario. Ejemplos: era un renacuajo de 18 años y quería salvar al mundo. O también: no tenía ni idea de quién era yo ni de lo que era el mundo. Más: había sido educado en la fe católica, quería irme de mi muy católica casa, en fin... Esa es una de las ventajas de ser joven: lo inexplicable tiene muchos permisos. Equivocarse puede ser una virtud. Así fue como entré al seminario de los jesuitas. Un mes antes de cumplir los dos años, fecha en que debía hacer los votos, me salí. Estaba furiosamente enamorado de una María que, en muy pocos meses, había derrumbado las ofertas de esa civilización que es la Compañía de Jesús. Recuerdo todavía una broma con la que los pichones de curas solíamos ablandar dudas mayores. Siempre remedábamos la fórmula del compromiso de los votos recitando "pobreza, obediencia y brabrebrá". La última palabra iba siempre apurada, en voz baja. Era un tropiezo incomprensible de consonantes. La última palabra era, o al menos debía ser, "castidad". Pero todo hay que decirlo: nunca fui tan deseado, cortejado y abordado por las mujeres como en esos años. Corrían los tiempos de la Teología de la Liberación, éramos unos jóvenes de izquierda, andábamos con el pelo largo, en sandalias, en bluyines y franela, pateando el barrio donde vivíamos, organizando comunidades. Pero éramos, sobre todo, prohibidos. No había una sola muchacha que no quisiera, aunque fuera como juego, tentar o provocar a alguno de los que estaban estudiando para ser curitas. La castidad, ciertamente, era un trabalenguas, un infierno impronunciable. Con los años y con la vida me fui convirtiendo en un hombre sin dios y sin iglesias. Mi mejor religión es la casualidad. Tengo más fe en mis amigos que en los santos. Es probable que una de las cosas que más me haya alejado del catolicismo sea justamente su relación con el deseo, con el placer, con el cuerpo. Han pregonado tantas veces a un dios castigador, que anda de fisgón, persiguiendo el goce ajeno. Se han dedicado, en demasiadas ocasiones, a promover y a distribuir la culpa. A veces, sólo permanece la sensación de que ­incluso en sus ritos­ hay más tortura interior que alegría. Como muchos, en algún momento, se me cayó la brújula y me reconocí más terrenal y pagano. Ahora me resulta totalmente absurdo que el lugar donde no hay cuerpo sea un paraíso. Pero el tema religioso todavía me sigue interesando mucho. Quizás es una forma de mantenerme en diálogo con el pasado. Decía Heinrich Boll, excelente escritor y ferviente católico, que lo único malo de los ateos es que, con demasiada frecuencia, quieren hablar de dios y de la iglesia. Pienso y escribo todo esto después de leer las declaraciones del padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano. Ante la avalancha de denuncias por casos de sacerdotes pederastas, el reverendo Lombardi trata de enfrentar los cuestionamientos diciendo que: "Toda persona objetiva y bien informada sabe que el tema es más amplio y que concentrar las acusaciones sólo en la Iglesia saca a las cosas de perspectiva". Es sorprendente cómo quienes, desde los altares de la moralidad, han pretendido controlar y administrar hasta la vida privada del prójimo, sean de pronto tan benévolos, tan prudentes, tan flexibles, cuando se trata de enjuiciar su propia intimidad. Es más rentable vivir de la debilidad ajena. Por si fuera poco, celebra y elogia, Lombardi, esta semana y desde el Vaticano, la respuesta "rápida" y "determinada" de la Iglesia ante las denuncias de abusos sexuales contra niños o adolescentes cometidos por sacerdotes. Estas palabras podrían pasar como una retórica más de cualquier representante de un Estado corrupto si no fuera porque tratan de enfrentar por lo menos 500 denuncias de abusos que han empezado ahora a surgir en Alemania, Irlanda, Austria y Holanda. Algunos de los casos señalados ocurrieron hace 40 o 50 años. Eso, tal vez, es lo más brutal de todo el proceso: el silencio cómplice, la omisión. La velocidad que tanto aplaude Lombardi, en realidad, quizás sea un delito. Las pruebas de la fe suelen ser muy exigentes. Ahora resulta que la naturaleza del pecado también puede ser discrecional: ¿qué es peor para un adolescente? ¿Usar preservativos o ceder ante las ansias sexuales del padre espiritual de su colegio? ¿Qué hay que hacer, hoy en día, para no perder el cielo?