Tuesday, August 07, 2007

Dos poemas de Roberto Bianchi (Uruguay)


Sí. Justamente estaba leyendo sobre el budismo donde dice: "el instante es de brevedad inconcebible. Una existencia individual es la acumulación de estos brevísimos instantes que fluyen desde el pasado hasta el futuro a través del presente. La eternidad es una secuencia ininterrumpida de momentos y cada momento representa la condensación de toda la existencia, por eso, cada instante es de suprema importancia para nuestra existencia en el mundo". No creas, Roberto, que esto que te escribo es sólo porque estaba leyendo sobre budismo. Tus poemas, los percibí como mensajes de otro tiempo, un tiempo desde las fuentes del principio, y sí, pensaba copiar esas palabras en mi agenda personal, pero llegaron tus poemas y supe que eran para ti. Así de simple, como la vida que uno trata de complicarla tanto. Es decir, esos poemas tienen un aire de eternidad.


PRINCIPIO DE INOCENCIA

yo no robaba en la pradera
atrapaba para todos nosotros

a mi lado
los compañeros
rugían de contento
cuando hallábamos el fuego
y asumíamos la tentación de devorarlo
consumido en la carne quemada

yo no robaba en la selva
los frutos arracimaban en las ramas
y saltábamos felices
buscando los mejores
para llevarlos a la caverna

allí entre las llamas
veíamos caminar otra vez los animales
soñados en la piedra

yo no robaba en la colina
los fuertes y los débiles
corríamos la suerte de la vida
sin premeditación
sin alevosía
y cuando triturábamos el cráneo del vencido
engullíamos su esencia
para que siguiera vivo dentro nuestro

yo no robaba lo que era de todos
ignoraba que la boca miente
y que los ojos pueden ver lo que está lejos

yo solamente golpeaba la piedra
para construir uñas mayores
con que abrir el vientre de la caza
y poder extraerle las víceras tiernas
para dar de comer a los niños

la hembra pedía mi fuego
y conmovía mis entrañas
la hembra me enseñaba
cómo se guardan los restos
cómo se conserva el fuego
cómo se preparan las pieles de envolvernos
para aguantar el frío

Yo no podía saber que me buscaron
siglos después como cosa extinguida
y que despreciarían mi silencio

Yo no podía saber que construirían
la muerte solapada y cruel
que propagarían miedos y tristezas
que envolverían de mentiras la enorme sociedad
que luego de saciar su hambre
continuarían atrapando todo
apoderándose de valles y montañas
de mares y de cielos
hasta convertir en ladrón
al que caza o recoge en cualquier sitio
sólo lo que necesita para ser

Roberto Bianchi
Brasilia, 22 de Agosto de 2006





EL ABRAZO

estábamos allí

nos abrazamos cuando llegó la nube
cuando tembló la piel de la llanura
cuando la piedra arrebató la risa

estábamos allí

nos abrazamos cuando llovió fuego
cuando ardió la montaña
cuando el viento arrancó las raíces

estábamos allí

nos abrazamos cada vez más fuerte
cuando supimos por los ojos
que no volveríamos a la caverna

estábamos allí

nos abrazamos al saber que el día
se haría noche sin nosotros
sin que la luna nos tiñera las caras

nos abrazamos
y la tierra se abrió como una boca
devoró nuestras piernas
nuestro llanto
tus uñas en mi espalda
la enormidad del miedo

nos abrazamos
sin pensar que andan en sus reinos
los libres elementos
que volvería la calma sin delirios
que llegarían luego otros azules
que se revelaría en sus silencios
el hondo cielo que nos negara el habla

nos abrazamos
sin saber lo que sobrevendría
que los bosques nos crecerían en los huesos
que los troncos cabalgarían otros ríos

todo sobre nuestro abrazo
años y siglos y destinos regados en la tierra
manos crujiendo en los oficios más desconocidos
mares que se secaron cubriéndonos de sal

todo sobre nuestro abrazo
aquellos enormes cataclismos
no han podido cambiarnos
estamos allí todavía
y estaremos mañana

cubiertos de impávida ceniza

3 comments:

Miguel Marcotrigiano said...

Me gusta mucho este poeta. ¿Dónde se puede conseguir algo de él?

Me alegra que hayas vuelto, Teresa... ya te extrañaba...

Un abrazo.

teresa coraspe said...

Miguel: Pero si te hablé de Roberto y te invité en una carta a que formaras parte del Movimiento Cultural aBrace (Brasil-Uruguay); noté tu silencio, pero pensé que son tantas las ocupaciones. Voy a volverte a enviar esa carta. Roberto es junto con Nina Reis (Brasil) los fundadores del Movimiento; soy Representante en Venezuela y he nombrado otros Corresponsales. Es bueno que se conozcan, inclusive le hice llegar copia del poriódico donde te hicieron la entrevista. Déjame decirte que a mi también me gusta la poesía de Roberto, y la de Nina es muy buena. De ella encontrarás alguna muestra en mi blog. Creo que estás por regresar. Un abrazo, Teresa.

Miguel Marcotrigiano said...

Sí, Teresa. Estoy a punto de viajar estos días. Seguro me hablaste, pero tengo la mente en tantas cosas... Vuelve a enviarme lo que me indicas.

Un abrazo.