Friday, December 26, 2008

Lo que dejaste, poema de teresa



25.12.2008 en la noche...
LO QUE DEJASTE (Poema)

Qué huella quedará
en el paso del tiempo
Qué mirada cuarteada
en el perfil del mar
al no saber si es realidad o ficción
tu brazo alrededor
refugiado en mi cuello
y ella la ciudad
extraña ante mis ojos
difícil conocernos
muchacho solitario
y cabizbajo
extrañamente también
uno del otro
borrándonos
sin hallar qué decirnos
en ese instante irrepetible
y único
fugaz como lo es todo

Más sin embargo
a veces
suceden los enigmas
el eco de tu voz en las arenas
respiro y estás cerca
tanto
como el hilo indisoluble
del recuerdo que nunca me abandona.

A ti, como siempre, hoy 26 de Diciembre, 2008

Monday, December 15, 2008

El liviano deseo de tomarte, poema de Luis Gilberto Caraballo, Venezuela.




Muy cerca,
viendo aquel frasco de pugnas
donde quedaron anocheceres,
voces de amores, y un claro oscuro
ardiendo
en algún piano con sabor a humo.
Una boca azul sueña,
lee parte de una historia
desea tomar las memorias
como si tuviera todo el oxígeno
y quisiera descargarlo
en un saxo, y hacer
un lento amanecer que agote su luz,
su inmensa locura,
su última estrella.
Pero trae unas medias flojas, sujetas de algún trago,
y teme andar descalza
para llegar al último sorbo.
Y quizás,
teme que algo más le baje al subir
las escaleras de maderas buscando el cielo,
un poema de nubes y alondras

Además, anhela parecer una vitrina llena de lujuria y lunas
y alguien que la invite para que sean dos para no entrar solas
en aquel túnel, y tomarse el frasco.
Mientras nosotros seguimos parados frente a frente,
Viendo en el tren, las memorias, las olas
de un sueño y una travesía.
Y otra mirada coquetea con su sonrisa
sus dientes blancos
escapan como el horizonte hacia lo indecible.

Luis Gilberto Caraballo 2008

Thursday, December 04, 2008

YO NO QUIERO, poema de Pedro Pablo Pérez santiesteban (Cuba)


Yo no quiero

Este amor a pedazos
que se corta en cada esquina.

No lo quiero.

Se hace hilo de seda frágil,
de suela usada del zapato guardado.
Ese amor sin miradas
con la espalda oculta entre sombras lejanas.

No lo quiero.

Ese amor de murmullos
sin voz transparente de un único lenguaje.

No lo quiero.

Esa distancia marcada
entre tu cama y la mía.

No la quiero

Monday, December 01, 2008

Hojas secas, o una tarde en el Museo Soto.


Hojas secas (¿poemas?

I
Un banco
en un parque donde
no cabían dos

II
El otoño
ocupó el lugar
de la ausencia

III
Sin decir
palabra
supo decir adiós
IV
Un ave
quedó suspendida
en el tiempo
V
Luna rota
extraviada
entre frías montañas
VI
Aguas cristalinas
de una realidad
utópica
VII
27.2. 2008
en el Museo donde
el blanco es un resplandor.

teresa coraspe
Como recuerdo esta foto de los primeros días de Enero
ahora que ya es primero de Diciembre y otro año se nos va.
Desde este lugar de tiempo y distancia, un beso a todos los poetas.
Siempre: Teresa.

Sunday, November 30, 2008

Aquí, reposas...poema de teresa.


Mi pecho es tu sarcófago
en él reposas
y sacudes mi ser
¡Cómo decirte este silencio!
gota incesante día tras día
deslizándose
Todo quieto y teatral
sin aire
Sólo transcurre el tiempo
sin pausa

y yo no siento nada
sino esta vaga sensación de no existir.

"La noche te lleva maternalmente" (Novalis)
Ciudad Bolívar, 16 de agosto, 2008

Saturday, November 22, 2008

Poemas de Noviembre... (teresa coraspe). A los poetas que andan por ahí, vivos o muertos; éstos últimos siempre están cerca de mi.



I

Buscando respirar

me ahogo

siento la cal que me recubre

y las huellas de un pie

en las nubes del aire.


14.11.08


Aparición.
Tarde propicia
para aullidos de lobos
solitaria y sombría
en ti se manifiestan
las flores deshojadas del mal
y entre sus páginas grises
vuelve desde la tumba desolada
el aletear de un caballito
escapado del averno

17.11.08


A mis amigos: ese puñado de gente que me cabe entre
las manos. La nueva tecnología es más frágil que un libro
que uno puede leer y guardar, y si se va la luz con una vela
basta. A Ch Baudelaire que me trajo ese caballito que llegó de
no sé dónde y tampoco me explico cómo salió de entre las
letras. Estoy tratando, como siempre de ponerme al día,
si es que encuentro un técnico con paciencia y honestidad...

Desde aquí, un aBrace. TC.


Thursday, November 06, 2008

Dos poemas de Gabriela Abeal (Argentina)





Corps du délit


Traspaso el escenario del hastío,
desgrano mi cuerpo sin remedio,
la luz se esconde entre las sombras
y yo te pido ciegamente
devuélvele a los poros la energía
frotando las agujas de tus dedos
en sentido contrario y futurista

por los poseídos anillos de mis senos.

(Gabriela Abeal)


Visnú


"Un ruiseñor ebrio aletea en mi dedo"
me sumerge en la enajenación de la palabra,
me confiesa historias increíbles,
me eleva al cielo del infierno
para incendiarme en el caldero de sus ganas.

(Gabriela Abeal)

Wednesday, November 05, 2008

Esta FOTO de Barak Obama como ilustración de los dos poemas de arriba. tc.


Quizás no parezca que nada tenga que ver, pero sí: en recuerdo de Bessie Smith y una gran amistad: Daniel Montoly




Una tarde en el Café-Taberna
a: DM
“toda la tarde esperando que el Café Bretaña
reparta su carga: …esperando que el azar
resuelva una continuidad”
Santiago Silvester

Esta tarde te espero en el Café-Taberna
me sentaré cerca del Bar para ver cuando entras
mientras una taza de café sube el humo
hacia la chimenea
Arde el fuego y sé que te acercas
Escucho mientras tanto a Bessie Smith
con ese tono tan suyo de triste en el Blues
te sientas y toco tus manos con la punta
de mis dedos
me preguntas qué escribo y respondo que nada:
sólo invento una reunión, dije.
Tú y el café fueron uno y algo más
cuando la noche irrumpió de pronto sobre tu piel
marrón oscuro ¡tan blanca!
No recuerdo haber dicho alguna palabra
que no fuera mirarte
reconocerte en el silencio
traté de no olvidar tu risa
apenas sonreí
ví cuando iban una a una apagándose las luces
y cerrando las puertas
había amanecido desierto el Café-Taberna.

Teresa Coraspe, poema del 15 de Julio, 2007




Elecciones 2008 este Noviembre 23

Estoy asustada
tengo miedo
sé que pueden pasar muchas cosas
de esas que uno quiere olvidar
y no puede
El color no es lo que importa
pero sí la carencia
la falta de ética
vender una máscara de país
o regalarlo

mientras

el pueblo vive de limosnas y mentiras
y una bota le oprime la garganta
o le pone un fusil

dentro de la boca
para que no hable.
El stress ha ocupado
el lugar del poema

Estas palabras vienen
selladas para la respuesta:
Sí, esperamos unas elecciones
este dos mil ocho

Un poema es otra cosa
un poco de alma
un juego al azar
una caminata bajo el sol
o sobre la lluvia al viento

Quizás deba dar las gracias
por permitirme una que otra palabra
esta que llega en la crin del tiempo.

Teresa Coraspe, 29 de Septiembre, 2008

Sunday, November 02, 2008

Vuelo fatal del colibrí, un poema de teresa




Ocultos detrás de la centella
más allá de la luz
en la oscuridad de nuestras vidas
azotadas por la inclemencia
de la tempestad y la distancia
me inclino para rezar tu nombre
en este rosario de los días
que se prolongan ante un muro vacío
que el tiempo desgrana uno a uno
para dejar un blanco oscuro
en que las manos y el cuerpo tiemblan
y se quiebra el recuerdo
al final del último paso.

30.10.08--01.11.08
Un comenzar Noviembre y el poema que no se queda, se enciende ante la mínima curvatura del silencio. Y desde aquí un abrazo al grupo en el cual participo:
LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL, quizás para ampliar mucho más el sendero que debe seguir la Poesía. TC.

Thursday, October 30, 2008

Dos poemas: desde La Habana y Austria






Poema de Jorge Bousoño G






He de abandonar un poco de fuego


para no renunciar al latido

He de llorar por el cedro
con que se armó mi cuna
y no he cedido

el sueño canta, habla
se percata de que estoy vivo
corre (en fuga constante)
junto a nosotros ese extraño
que quiere reemplazarnos

(tentación y amor
indescifrables)

hoy giré la punta del pañuelo
para no dañar más ojos.
La Habana, 12.10.2008
FOTO: Jorge Bousoño junto a Roberto
Bianchi durante el 9º Encuentro aBrace
en la ciudad de La Habana, 2008



Un poema de Monik Matchornikova:

Yo ahora tan lejos
sabes, en el otoño mismo y las hojas
con su idioma de recuerdos, en los estantes
polvorientos y el misterio
de saber tu rostro mas allá del poema
Hoy y siempre tu nombre-es
greda , polvo acuático en el aire; Rosamel
poncho del Sauce y abrigo
del Valle ... cordillera la infancia
-adolescencia y silencios , recuerdos...
Interrogante tu canto y el aire
en las calles de libros en plena
alameda de gritos y ciegos
con un un gran Pablo forestal
de parques y Vicentes
Oceánicos-sumergidos en talentos y tantas
Gabrielas surciendo silencios
... Ay si estas alas se abrieran
Rosamel y volvieran por esas veredas
tanta voz que se ha ido , tanto intento
y ólvido; Un ahora tan lejos, un
buceando tus versos ; Rosa-melodía
sigues siendo ese árbol buscando el cielo,
grabado de magia en los Andes
junto a Gabriela, Pablo y Vicente.

Matchornicova
Otonno-Octubre 2008
Austria

En memoria de esos Grandes que se han ido:
Rosamel, Gabriela, Pablo y Vicente.








































































Saturday, October 25, 2008

Al vuelo de un colibrí...poema de teresa coraspe




Con pausa quizás con tregua
quizás buscando en el latir su esencia
sintiendo sus pasos percibiendo
ese olor inconfundible que has dejado
color que surge al vuelo
palabra rota y sotenida
al calor de una llama deslizándose
la que sostengo y beso quemándome
persistiendo detrás del aire oscuro y vacío
sigilosa mirándote
atreviéndome a no decir que digo nada
que no estoy ni estamos y doy vueltas
entre los torbellinos de olas secas
plagadas de misterios
que me son revelados
desde el tiempo empeñado en azotar
una a una la cáscara de piel
que me recubre
y así voy
latiendo torturándome envuelta
en la distancia esperando
esperando un esperar sabiendo
sabiéndote sabiéndonos
ocultos detrás de la centella.

Ciudad Bolívar, 25 de Octubre, 2008

Wednesday, October 22, 2008

Tres poemas desde Uruguay




ROBERTO BIANCHI, poemas




Montevideo que me escondes




acá me basta ver llover
para encontrar un hilo
darme cuenta
saber que no es de cerraduras
que me siento seguro
que apenas es de oírte
cuando se asoma la piedra
dice humo
ofrece una naranja en gajos

acá me gorjea el ceño
cuando no puedo más
y me desnudo
cuando me siento acorralado
con las manoplas
de los siempre
con las mentiras
de los nunca
acá respiro

por eso más allá
siento nostalgia
me embarro en seca
y me registro ajeno
aunque me den torres de lluvia
o cataratas de sonidos
y aprendo
en cualquier sitio
que quiero ser y siempre
me remito a tu viento

Montevideo, 7 de mayo de 2006






Línea fronteriza

uno
que no quiere morir
lo sabe inevitable

incendia una pradera de relojes
invade cautivo los espejos
da una ridícula batalla
contra las arrugas

uno
se despide diariamente
se renueva en melancólicos saludos
duerme con temor al no retorno
sobrevive a sus adversidades

y respira desmayos
en la incierta línea fronteriza






Piedad para mis huesos

el silencio está tan vacío
como esta copa y no es
que haya bebido su inocencia
ni su solemnidad estuve
apenas degustando su muro
su imposible como una lejanía
insospechada ayer anduvo
el silencio rondando mis
pestañas lo traje de caminar
hundido en las piernas de la
más triste piedad sobrevenida
por ya no dar la cara
por rendirme acaso no sea cierto
que la copa nunca fue inocente y
contenía el amargo gusto de la
neblina acaso fue apenas un
líquido esplendor una indisciplinada
copa elemental tan sistemática
que se hizo fuerte y se rumoreaba
de ella su fragilidad
porque nunca se vertió sincera en
la boca vacía como el silencio
que estuvo degustando mi muro
perplejo de pestañas navegando
piedad para mis huesos

10/10/08
FOTO DE ROBERTO BIANCHI, NINA REIS Y
FÉLIX CONTRERAS, EN LA HABANA DURANTE
EL 9º ENCUENTRO aBRACE 2008.-------------

Sunday, October 12, 2008

"Siento todas mis ataduras..."




Una carta inédita de Miguel Hernández refleja su angustia en la cárcel antes de morir


Una carta de Miguel Hernández es una joya. Más si en ella palpita el sentimiento de desazón, hartazgo y escasa confianza en el futuro que sintió el poeta en la cárcel de Ocaña, 10 meses antes de morir en marzo de 1942. Por eso, el descubrimiento de una misiva del escritor a su amigo Carlos Rodríguez Spiteri tiene más que un valor simbólico. Ha sido Eutimio Martín, que publicará una biografía sobre el autor en 2010 -centenario de su nacimiento-, quien ha descubierto el documento. "Sus cartas son escasísimas y casi todas las escribe para pedir cosas prácticas. En ésta se comprueba el desaliento que sufre en la cárcel, su falta de esperanza", según Martín.
Es uno de los aspectos que este estudioso analizará a fondo en Miguel Hernández. Oficio de poeta, como se titula la biografía que publicará Aguilar. Dará mucho que hablar. En ella, Martín desmonta mitos y leyendas sobre uno de los símbolos de la represión franquista. "Cuando va a cumplirse un siglo de su nacimiento conviene que lo confrontemos con la realidad y lo alejemos del símbolo".La carta va dirigida al poeta Rodríguez Spiteri, alguien muy cercano a él. "Si conocemos sólo 437 cartas y 316 van dirigidas a Josefina Manresa, su mujer, este hombre con 10 correspondencias es la tercera persona, después de José María de Cossío, con quien más relación mantuvo".De ahí su trato de confianza desalentada, en la que además de recibir la noticia del nuevo libro de Spitieri, Los reinos de secreta esperanza, y comentarlo, Hernández deja entrever su desesperación: "Siento todas mis ataduras y mi poca, mi escasísima posibilidad de movimiento. Sólo puedo moverme en un patio que tengo más recorrido que el día...".Según su biógrafo, cuando el poeta escribe cartas lo hace para pedir. "Para que ayuden a Josefina, para que atiendan a su hijo, cosas así, de ese tono son las que mantiene con Vicente Aleixandre o Cossío, para quien trabajó y cuyo contenido es muy profesional".Eso sin hablar de la frialdad que desprende el tratamiento a sus hermanos y a su padre, con quien mantuvo una relación tormentosa. Aquel hombre no sólo le arrancó del colegio para que cuidara cabras en el campo, sino que jamás le perdonó haberse alistado en el bando republicano, algo que hizo en septiembre de 1936. La crudeza de la reacción del padre de Hernández al conocer su muerte tiene asombrado a su biógrafo. "Él se lo había buscado", cuenta Martín que dijo.Pero las sombras sin resolver en la vida y la biografía del poeta venían de antes. No fue Miguel Hernández un republicano convencido desde siempre. Junto a Ramón Sijé vivió su iniciación en la poesía y un cierto amamantamiento ideológico. A él dedica una famosa Elegía tras su muerte. Durante años compartieron principios falangistas. "Sé que esto es muy delicado, pero la relación de Miguel Hernández con esos círculos es clara. A Sijé, le llega a dedicar un libro como jefe y todos sabemos lo que en ese ámbito significa", cuenta Martín. El falangismo del poeta estaba muy centrado en el medio rural. "Era un fascismo eucarístico. En vez del yugo y las flechas, utilizaban un racimo de uvas y espigas de trigo. Llega a publicar en una revista que se llama El gallo en crisis".Su vida en Madrid supone una conversión vertiginosa. "Sobre todo lo demuestra en un poema, Sonreídme". Allí entra en contacto con los grupos poéticos. Tras publicar El rayo que no cesa, se convierte en una figura. Extraña y ajena al glamour del exclusivo tinglado lírico, donde miraban por encima del hombro a un cabrero, pero una figura al fin y al cabo. "Incluso le saca partido a esa imagen campesina, le daba personalidad", añade el investigador.No tarda en virar ideológicamente. Fue hacia el año 1935. "Se relaciona mucho con la mujer de Pablo Neruda, Delia del Carril, y con un revolucionario argentino, Raúl González Muñón". Además, empieza a colaborar con las Misiones Pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza. La guerra acelera su compromiso. Un compromiso que no rompe jamás. "Habría salido de la cárcel con cualquier gesto. Pero supo que en aquella España no iba a poder desarrollar su vocación. Que no había espacio para su oficio de poeta. Y prefirió morir...".


A su amigo Carlos Rodríguez Spitieri- "Querido Carlos: con gran sorpresa, he recibido ese libro tuyo del 38, cuando las circunstancias eran muy otras para todos. Son poemas esos tuyos impregnados de la enrarecida atmósfera que respirabas, llenos de la angustia y la esperanza de tu juventud. Me alegran ciertos versos, donde la ternura halla su forma de expresión más inspirada. El libro, en total, está lleno de ese aliento que hace patente a un poeta. Vicente te habrá dicho mucho, y yo prefiero aguardar una ocasión para decirte todo cuanto pienso de este libro, que tú consideras un poco lejano. Veo que viajas, y cuando miro que tu carta viene de Toledo, siento todas mis ataduras y mi poca, mi escasísima posibilidad de movimiento. Sólo puedo moverme en un patio, que tengo más recorrido que el día. Dime más de tu actividad poética. Yo no hago nada por hoy, mañana veremos qué se hace. Vivo, me limito a vivir una vida de preso con todas sus consecuencias. Te abrazo y te prometo darte a conocer mi hijo".

Artículo leído en:

Wednesday, September 24, 2008

Dos caras en la tradición marxista, Angel Américo Fernández C.



Dos caras en la tradición marxista: postal a J. Biardeau

por Angel Américo Fernández

lunes, 22 septiembre 2008


Los totalitarismos de los socialismos reales y su posterior descalabro se han tratado de explicar en resumen de dos modos: Una primera fórmula simplista que es casi un atajo consiste en atribuir ese aborto histórico a un mero asunto de desviación de las tesis de Marx o sencillamente una mala praxis de los actores revolucionarios. La segunda, ciertamente más complicada, implica un vuelo de reconocimiento sobre la empiria y luego un periplo de regreso para explorar de nuevo en la teoría marxista e indagar si en su interior, en su médula, se encuentran huellas o elementos no libertarios o incluso totalitarios. La idea más común de la primera tesis es que la debacle de los socialismos reales no tiene nada que ver con Marx, éste conserva toda su pureza y potencialidad teórica libertaria, sino con la mala aplicación, distorsión o aberración de los protagonistas de esos procesos. Obviamente, se pretende salvar la pureza de Marx, sustraerlo de los entuertos históricos socialistas y conservar con ello la posibilidad futura del marxismo seguramente empalmado con una suerte de socialismo superior aún no realizado.
Serias dudas se plantean ante semejante interpretación que efectúa una lectura de la cara o dimensión libertaria de Marx, pero pretende ocultar las formulaciones o planteamientos que son de un inexcusable tinte totalitario. Sostengo precisamente que en Marx se pueden encontrar dos caras: La primera, que llamaremos libertaria, expresada en la teleología de una sociedad de hombres libres; la segunda, que llamaremos opresiva-despótica se condensa en un conjunto de planteamientos, leyes, extrapolaciones y métodos de un sesgo claramente totalitario y que influye empresas teóricas posteriores como las de Lenín y Gramsci e incluso experiencias prácticas aplicadas en las sociedades totalitarias del socialismo burocrático.
En este trabajo me propongo mostrar la médula totalitaria del marxismo que parte del propio Marx, es decir, los elementos totalitarios que impregnan la teoría marxista, pese a los denodados esfuerzos por disiparlos que han hecho brillantes teóricos como los de la Escuela de Frankfurt.
A estas alturas cuando es ya mucha el agua que ha corrido bajo los puentes, cuando la sociedad del conocimiento deja averiada cuanta categoría marxiana ha circulado en el ambiente, es posible anudar cinco pilares capitales que configuran la impronta totalitaria de la tradición marxista.
1. La lucha de clases se lleva la bandera en la formulación marxiana, porque Marx no se contenta con constatar que ésta es el móvil de la historia, sino que va más lejos al situar en una revuelta del proletariado la palanca para barrer al capitalismo e iniciar la transición al socialismo. En textos como El Capital y el Manifiesto Comunista es notoria su proposición, la cual sería interesante contrastar con conceptos como lo público y lo político en otras matrices de pensamiento como el de Hanna Arendt por ejemplo. Un contraste como el propuesto revelaría que Marx aniquila los conceptos de “lo político”, “lo deliberativo” y “espacio publico” inherentes a la democracia.
2. La violencia como aceleradora del proceso histórico o la propuesta de la revolución social violenta está en las antípodas de cualquier espíritu de democracia mínima. Si esto no es de signo totalitario entonces ¿qué demonios es? Parece obvio que el método de la adopción de la violencia habita en Marx y pasa a Lenín y de allí se despliega en varios teóricos y prácticos revolucionarios y no cabe duda de que estas enseñanzas netamente marxianas tuvieron cristalización en las experiencias históricas del socialismo burocrático y sus respectivos aparatos de represión estalinistas. “La burguesía produce ante todo sus propios sepultureros” (La ideología alemana)… “Al esbozar las fases más generales del desarrollo proletario, hemos seguido a la guerra civil, más o menos latente en el seno de la sociedad actual, hasta el punto en que estalla en forma de revolución social abierta, y en el que el proletariado pone los cimientos de su dominio mediante el derrocamiento violento de la burguesía”. Si en este pasaje del manifiesto Comunista queda precisada la democracia de Marx de que habla Biardeau, no hay entonces democracia más parecida al totalitarismo.
3. En tercer lugar se ubica la propuesta de la dictadura del proletariado, la cual no es un invento de Lenín o Stalin sino de la cosecha teórica de Marx. Es una medida práctica o cierto método de la revolución para arribar al comunismo. Ésta dictadura se diferencia de otras, según la singular interpretación de Marx y sus exegetas, supuestamente por constituir una dictadura de las mayorías en contra de la burguesía y por ser una etapa de transición hacia el mundo de la felicidad total en el comunismo. El proletariado organizado en clase dominante actúa conforme al despotismo de las clases dominantes anteriores, pero en forma curiosa estaría investido por una suerte de moral universal, una universalidad en negativo, la universalidad de clase sufrida. ¿existe o ha existido alguna vez ese rasgo de universalidad del proletariado? Según algunos marxistas, esta etapa está plenamente justificada porque en ella los hombres guiados por una vanguardia de iluminados aprenderían a ser felices para vivir en el paraíso de la sociedad sin clases o comunista. Parece claro que estamos en la epifanía del totalitarismo, pues aquí se suprimen todas las diferencias, es la fase de aprendizaje y disciplinamiento hacia la felicidad terrenal sin fisuras, la ideología se convierte en absoluta y alcanza su coronación, ¡verbigracia! El propio pensamiento de Marx y el ideal comunista.
4. En Marx hay una impronta colectivista que aunque no es totalitaria per se, tiene un componente histórico asociado al organicismo social de la comunidad arcaica e incluso del Fascismo: el individuo como parte de un organismo. A partir de aquí cualquier explicación sobra, el individuo queda subsumido en la colectividad o en el Estado o sometido ante una categoría de iluminados que dicen encarnarlo. Este rasgo es advertido por un pensador de la talla de Norberto Bobbio. Incluso en una obra de la envergadura de El Capital es posible hallar de modo recurrente que si la producción capitalista es social, pero el modelo de apropiación es privado, la sociedad porvenir debe ser colectiva. La oposición binaria privado/colectivo forma una de las coordenadas centrales en la estructura de la obra de Marx. Las experiencias históricas antiguas y modernas dejan mal parada la impronta colectivista y desnudan sus ventanas expeditivas hacia el totalitarismo.
5. En El Capital es visible que el capitalismo funciona con base en una ley o principio motor interno que es la acumulación del capital y de ésta se desprende la proletarización creciente que conduce a la teoría del derrumbe del sistema. Esta ley que no es general sino específica del capitalismo, tiene que ser acompañada por un principio voluntarista expresado en la intervención consciente del proletariado a través de la revolución social proletaria que no puede ser sino violenta. Aquí se patentiza y cobra corporeidad la proposición de la lucha de clases.
He aquí una muestra de la dimensión o cara totalitaria del marxismo, un programa que parte del propio Marx, se incuba en Lenín y alcanza ciertas peculiaridades en otros autores como Gramsci y sus conceptos de bloque hegemónico y hegemonía cultural.
A uno le enseñaban que no había que meterse con las mujeres ni con los curas. Mi abuela decía que no había que meterse con los santos. Con Biardeau nos percatamos que no se puede uno meter con Marx. Marx es el santón de Biardeau. Ya sabemos que hay quien se cree poseedor de una artificiosa y sofisticada lupa para comprender a Marx. Yo no ando por allí declarando que soy el más competente intérprete de Marx. A mí que me pregunten más bien sobre los marxistas. Una buena pregunta sería ¿cuál es la actitud marxista? Y entonces podríamos hasta dar una receta: una primera de la lista sería que es un teórico con el cual es muy difícil discutir porque no sabemos si es leninista, gramsciano, lukacsiano o althusseriano. Pero la segunda sería que es un tipo de ideas muy libertarias, pero que no es extraño verlo entreverado y en feliz matrimonio con despotismos ilustrados o escatológicos actuando como justificador intelectual o incluso en plan colaboracionista en nombre de conceptos como socialismo o revolución.
mailto:angelferepist@cantv.net
*
Profesor-Investigador en Epistemología y Filosofía

Wednesday, August 27, 2008

Poema de Agosto, teresa coraspe, (Venezuela)

"Me aparecí en ti como una sombra lejana"
Mallarmé.


He tratado de andar este camino sin temores

donde nadie pueda oir mis pasos
cuando me acerque
El viento, cómplice, no moverá una hoja
sé que sólo se escuchará el latir de mi corazón
cuando te atrevas abrazarme
sentirás que es loco y desbocado
golpéandome por dentro
instante sellado por el gran secreto del silencio.

"He conocido de mi sueño confuso la desnudez"
Mallarmé,



Estoy de vuelta amigos, quizás agosto quiso despedirse en un poema;
quizás un sueño que no pude narrar sino en poesía; quizás un poco del
Otoño y un saludo para ustedes mis amigos, y ese amigo del Sur que
siempre está presente...T

Tuesday, July 08, 2008

Un poema de José Alejandro Peña, Rep. Dominicana




TÓTEM
No la redonda huella de los príncipes huraños de la región de Roanoke Islan
ni el ágata que hechiza al bondadoso
ni el símbolo materno de una llama que roe y roe la sapiencia del bosque
ni la oreja mordida de los muertos crueles
ni el pie recién lavado de la mujer amada
sino lo diamantino del instante
que bordea los límites del cosmos...
No hay flecha que traspase la sombra deleznable del hermoso centauro

acobardado por un graznido díscolo y maligno que proviene del aire de las cuevas
como una voz lejana que se convierte en roca desgranada
y no en ninguna cosa menos densa que el espectro de un hombre
cuya apariencia podría ser la de alguien conocido o la de alguien que llama por su nombre
a las deidades huérfanas que visten una piel dura de animal sagrado.
Ah si pudierais decirlo con una sola letra o con un trapo pegado al corazón baldío
que no es el polvo ni la sangre ni la luz ni el espíritu del agua lo que nos amolda y acribilla
sino la indiferencia ese demonio que engendrara canina envergadura
en el zumo de arroz y en la quinina procesada como un néctar diabólico.
Vosotros que fabricáis con granos de cacaola suerte de una vaca y de un león

¿por qué queréis tacharle la concienciaa un hombre que está vivo para siempre?
Un día más o un día menos, qué importa, en la vida de los seres. Felicidades: 9.7.08. Recibidos los libros, hermosos poemas, gracias. TC.

Tuesday, June 24, 2008

"Orfeo, lo que de él queda (si queda),/lo que aún puede cantar en la tierra..." Poema inolvidable de Montejo.




Y sólo entre tanta ausencia y con problemas de la existencia, me llegan los poemas de Eugenio; listos para los lectores del blog y gracias al Profesor Silvio Orta. Él mismo los dedica a la gente amiga del Astoria... Desde aquí un poeta, un gran poeta que se nos fue tan de repente cuando su voz nos es tan necesaria. TC.



Gente amiga del Astoria:

Eugenio Montejo era mi amigo. Hace ocho días
Partió para dejarnos la tierra más clara. Por eso
quise esta noche dejarles algunos de sus poemas.
Son buena compañía: para las conversas,
para el silencio, para la compañía, para la soledad.
Para el amor y sus vinos.
Son el amor y el vino.
Silvio.
20 de junio de 2008

LA POESÍA

La poesía cruza la tierra sola,
apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
ni siquiera palabras.
Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;
tiene la llave de la puerta.
Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Y despertamos.

CANCIÓN

Cada cuerpo con su deseo

y el mar al frente.

Cada lecho con su naufragi

y los barcos al horizonte.

Estoy cantando la vieja canción

que no tiene palabras.

Cada cuerpo junto a otro cuerpo,

cada espejo temblando en la sombra

y las nubes errantes.

Estoy tocando la antigua guitarra

con que los amantes se duermen.

Cada ventana en sus helechos,

cada cuerpo desnudo en su noche

y el mar al fondo, inalcanzable.

DURA MENOS UN HOMBRE QUE UNA VELA...

Dura menos un hombre que una vela
pero la tierra prefiere su lumbre
para seguir el paso de los astros.
Dura menos que un árbol,
que una piedra,
se anochece ante el viento más leve,
con un soplo se apaga.
Dura menos un pájaro,
que un pez fuera del agua,
casi no tiene tiempo de nacer,
da unas vueltas al sol y se borra
entre las sombras de las horas
hasta que sus huesos en el polvo
se mezclan con el viento,
y sin embargo, cuando parte
siempre deja la tierra más clara.


ORFEO.

Orfeo, lo que de él queda (si queda),
lo que aún puede cantar en la tierra,
¿a qué piedra, a cuál animal enternece?
Orfeo en la noche, en esta noche
(su lira, su grabador, su cassette),
¿para quién mira, ausculta las estrellas?
Orfeo, lo que en él sueña (si sueña),
la palabra de tanto destino,
¿quién la recibe ahora de rodillas?

Solo, con su perfil en mármol, pasa
por entre siglos tronchado y derruido
bajo la estatua rota de una fábula.
Viene a cantar (si canta) a nuestra puerta,
a todas las puertas. Aquí se queda,
aquí planta su casa y paga su condena
porque nosotros somos el Infierno.


PÁJAROS

Oigo los pájaros afuera,
otros, no los de ayer que ya perdimos,
los nuevos silbos inocentes.
Y no sé si son pájaros,
si alguien que ya no soy los sigue oyendo
a media vida bajo el sol de la tierra.
Quizás es el deseo de retener su voz salvaje
en la mitad de la estación
antes que de los árboles se alejen.

Alguien que he sido o soy, no sé,
oye o recuerda,
si hay algo real dentro de mí son ellos,
más que yo mismo, más que el sol afuera,
si es musical la fuerza que hace girar el mundo,
no ha habido nunca sino pájaros,
el canto de los pájaros
que nos trae y nos lleva.



ESCRITURA

Alguna vez escribiré con piedras,
midiendo cada una de mis frases
por su peso, volumen, movimiento.
Estoy cansado de palabras.

No más lápiz: andamios, teodolitos,
la desnudez solar del sentimiento
tatuando en lo profundo de las rocas
su música secreta.

Dibujaré con líneas de guijarros
mi nombre, la historia de mi casa
y la memoria de aquel río
que va pasando siempre y se demora
entre mis venas como sabio arquitecto.

Con piedra viva escribiré mi canto
en arcos, puentes, dólmenes, columnas,
frente a la soledad del horizonte,
como un mapa que se abra ante los ojos
de los viajeros que no regresan nunca.



SEPTIEMBRE

Mira setiembre nada se ha perdido
con fiarnos de las hojas.
La juventud vino y se fue,
los árboles no se movieron
El hermano al morir te quemó en llanto
pero el sol continúa.
La casa fue derrumbada, no su recuerdo.
Mira setiembre con su pala al hombro
cómo arrastra hojas secas.

La vida vale más que la vida, sólo eso cuenta.
Nadie nos preguntó para nacer,
¿qué sabían nuestros padres?
¿Los suyos qué supieron?
Ningún dolor les ahorró sombra y sin embargo
se mezclaron al tiempo terrestre.
Los árboles saben menos que nosotros
y aún no se vuelven.
La tierra va más sola ahora sin dioses
pero nunca blasfema.
Mira setiembre cómo te abre el bosque
y sobrepasa tu deseo.
Abre tus manos, llénalas con estas lentas hojas,
no dejes que una sola se te pierda.

Wednesday, June 18, 2008

Para un gran poeta: Eugenio Montejo


En estos días he vuelto a la relectura del libro de ensayos El Taller Blanco, título que Montejo selecciona para esa publicación; precisamente por todo lo que relata Juan Villoro en este texto que reproduzco para el lector y que me llegara de manos del Profesor Silvio Orta (Universidad de Oriente), Venezuela. Pronto haré una selección para este blog de la poesía de Montejo, gran poeta , uno de los más grandes a la par de Rafael Cadenas. Les dejo estas palabras y la blancura de la harina despierta en las madrugadas de la infancia y que se quedaron fijadas a la memoria en ese taller del ensueño. tc.

El pan dormido

Por Juan Villoro

Ha muerto el poeta venezolano Eugenio Montejo. Poco antes de cumplir los 70 años se integró a la ronda de fantasmas que viven en su poema "Los ausentes".El padre de Montejo fue panadero en tiempos anteriores a los hornos eléctricos, cuando la harina se confiaba a una cavidad de ladrillos rojos, donde los leños ardían despacio. Aquel hombre que conocía la dignidad del trabajo duro se inició como aprendiz, barriendo y cargando canastos, ascendió a maestro de cuadra y pudo al fin poner su propia panadería. En el ensayo "El taller blanco" su hijo recupera una infancia dedicada a contemplar el paciente esfuerzo de inventar el pan: "La harina es la sustancia esencial que en mi memoria resguarda aquellos años. Su blancura lo contagiaba todo: las pestañas, las manos, el pelo, pero también las cosas, los gestos, las palabras". Ésa fue la escuela de un poeta.Montejo prefería trabajar en el silencio de la noche, cuando sólo algún pájaro despistado conservaba su jornada de trabajo. No es casual que dedicara poemas al ánimo tembloroso de una vela, a los asombros de una noche natal, a los trenes nocturnos, a la soledad de la "noche en la noche", cuando los amigos se van por cigarros o cervezas y prometen volver pero no lo hacen.Como los panaderos, Montejo horneaba con calma sus poemas para que despertaran a la luz del día. Sus versos están construidos con la sencillez de quien dispone de una materia elemental que se puede amasar de modo infinito. Una voz directa habla de las cosas del mundo: "Cruzo la calle Marx, la calle Freud;/ ando por la orilla de este siglo,/ despacio, insomne, caviloso". En su recorrido, encuentra una mujer dormida, un burro que soporta el castigo de su amo y no se queja, un jardín intacto, un niño que abre los ojos en el pabellón de prematuros, las variadas sombras que arrojó Pessoa y un gallo loco -siempre un gallo- que, al modo del poeta, canta a deshoras."La poesía de Eugenio está hecha de elementos simples", me dijo un día Álvaro Mutis, "lo interesante es cómo los desordena". Montejo no describe: inventa. Cuando habla de una mesa revela el dolor de la madera, lo que siente en clave secreta mientras el vino se derrama y los demás conversan o mientras aguarda, largamente, su oportunidad de intervenir, de volver a ser el sostén de la comida.Montejo fue un poeta de los adioses. Se despidió del siglo XX, de su padre, de sus amigos, de Lisboa, de otros poetas convertidos en estatuas e incluso de sí mismo: "era mi despedida de este mundo/ la primera vez que me moría". La evocación de lo que se va y regresa como perdurable ausencia era su forma de estar presente. Ahora que ha muerto, hay algo a un tiempo reconfortante y doloroso en ver los muchos pañuelos blancos que dicen adiós en sus poemas. Nadie estuvo más capacitado que él para subir a un barco, levantar la mano desde la popa y volver ese gesto inolvidable.Gracias a que fechaba sus dedicatorias, puedo rastrear la primera y la última vez que nos vimos. Conocí a Eugenio Montejo el 18 de agosto de 1987. Era un hombre discreto, que prefería hablar en voz baja, de educación siempre presente y nunca artificial. Como el otro poeta mayor de Venezuela, Rafael Cadenas, no derrochaba palabras en la conversación; reservaba la lumbre para sus versos. En el país del vociferante Hugo Chávez, la mesura del poeta Montejo era un imprescindible valor ético.Adicto a Portugal, donde pasó varios años, el autor de Alfabeto del mundo tenía las maneras tranquilas, la elegancia sobria y la "tristeza buena" de un personaje de Pessoa. Hablar con él era una lección curiosa. Montejo reivindicaba la relación sencilla con lo que vale la pena. Había conocido mares, islas y bibliotecas, pero sabía que nada es tan necesario y misterioso como el pan.Nos vimos por última vez el 2 de agosto de 2005, en casa del poeta Eduardo Hurtado y de su esposa Marcela. A la cena asistió Guillermo Arriaga, quien tuvo el tino de incluir un poema de Montejo en la película 21 gramos. Esos versos que llegan como primeros auxilios (Sean Penn se los recita a Naomi Watts en un hospital) hicieron que la poesía de Montejo comenzara a ser muy leída en Estados Unidos. Durante la cena, Arriaga y Montejo encontraron territorio común en los animales. Uno era un arriesgado cazador de presas y de historias, otro coleccionaba las voces de las aves que escapan para cantar. Arriaga contó que los gansos suelen enviar a un explorador para saber si es seguro bajar a una laguna; en caso de que el explorador se equivoque, es expulsado de la parvada. "Un poeta exiliado", comentó Montejo.Con la cortesía que puso en todos sus afanes, el autor de Terredad tomó la previsión de anticipar lo que debíamos decir de él. El poema "La poesía" define su legado: La poesía cruza la tierra sola,apoya su voz en el dolor del mundoy nada pide- ni siquiera palabras. Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;tiene la llave de la puerta.Al entrar siempre se detiene a mirarnos.Después abre su mano y nos entregauna flor o un guijarro, algo secreto,pero tan intenso, que el corazón palpitademasiado veloz. Y despertamos. Montejo tuvo la llave de la puerta. ¿Qué dejó en su taller blanco? El título de la novela del escritor cubano José Soler Puig, El pan dormido, resume su trato con las palabras.En la noche del 5 de junio, Eugenio Montejo se robó el fuego por última vez.Al día siguiente, el pan estaba listo.

Tuesday, June 17, 2008

Últimos días de una casa y unas palabras para Josefa...



PALABRAS PARA JOSEFA ZAMBRANO Y ULTIMOS DIAS DE UNA CASA DE DULCE MARIA LOYNAZ
Teresa Coraspe

Abrir el correo y encontrarme con el texto de JOSEFA ZAMBRANO y volverlo a empezar a leer como por arte de magia, es una delicia, una maravilla un asombro que no tiene fin; mucho más ahora cuando ha llovido durante toda la noche y la mañana está bellísima como para ir a sentarse frente al mar cubano o frente a nuestro río que es por demás bello. Pero amiga, leerte es profundizar en ese enamoramiento interior por la poeta cubana; es como ir por el río de la sangre que todo lo atropella en una convulsión de los sentidos. No puedes imaginarte, querida Josefa, las una y mil veces que he releído y vuelto a leer tus palabras, sin siquiera, (hasta hace poco) haber tenido la dicha de saborear una palabra completa de Dulce María Loynaz, pero tú supiste seleccionar la metáfora exacta, el verso preciso, donde la soledad, el amor y el tiempo se conjugan para hacernos disfrutar una atmósfera plena. Y si textos tan malos como los de Isabel Allende, fueron una maravilla al llevarse a la pantalla ¿te imaginas, querida e inolvidable amiga, lo que sería ese trabajo tuyo con un guionista de los tan buenos que existen en el mundo de la cinematografía? Tanto me ha apasionado la relectura de "tu" jardín... que he vuelto sobre toda tu obra, y muy especialmente en "Taumaturgias del Verbo", donde también pusiste lo mejor de ti en "Marie-Pierre Fernandes: cerca de Kateb Yacine, lejos de Nedjima", es un hermosísimo canto al amor, la amistad, el dolor y la ausencia que corroen el mundo en determinados momentos históricos y que como una gira infernal, se repiten a lo largo del mundo. Y que aún existan, en pleno siglo XXI, mentes fijadas en la Edad del oscurantismo. No querida, no puedo dejar desapercibido ese hermoso texto. Tengo que expresarme, porque no sabemos si podremos hacerlo en el futuro, no tanto por la coyuntura política de un régimen, también oscuro; sino por el espacio y el tiempo vital. Es tan breve, la vida, cara Josefa, tan desconsideramente sorprendente que volver cada minuto a respirar es como un gran milagro de Dios y de los dioses. Tu libro merece ser leído por toda persona que le agrade la buena lectura, los libros que son de calidad como los que tú escribes. ¡Mucho tiempo de amistad y poco de reconocimiento! Hoy te dedico este espacio de "Ojo de Buho", para promover la lectura, que es lo que deberiamos hacer: leer para que el espíritu se forme y controle en la faena del amor, la amistad y el conocimiento; para erradicar de una vez por todas el maniqueísmo y la controversia banal y así poder construir un mundo donde las ideas sean libres y aunque pareciera una contradicción, pero no lo es, porque cuando en el mundo atropellan y fusilan a las personas por sus ideales, se ve que hay algo podrido en el ser humano, y no sólo en Dinamarca, y no sólo en la Literatura, sino en todo el orbe. ¿Qué más podría añadir, sino unos poemas de Dulce María Loynaz, esos que tú has saboreado al calor del recuerdo, de palabras que te llegaron en forma profunda y penetraron tu alma de escritora, con ese fuego que sólo anida entre los buenos.

Poemas de Dulce María Loynaz:

LA BALADA DEL AMOR TARDIO
Amor que llegas tarde,

tráeme al menos la paz:

Amor de atardecer,

¿por qué extraviado camino llegas a mi soledad?

Amor que me has buscado sin buscarte,

no sé que vale más:

la palabra que vas a decirme

o la que yo no digo ya...

Amor...¿No sientes frío? Soy la luna:

Tengo la muerte blanca y la verdad

lejana...No me des tus rosas frescas;

soy grave para rosas. Dame el mar...

Amor que llegas tarde,

no me viste

ayer cuando cantaba en el trigal...

Amor de mi silencio y mi cansancio,

hoy no me hagas llorar.

QUIEREME ENTERA

Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra...si me quieres,

quiéreme negra

y blanca. Y gris, y verde, y rubia,quiéreme día

quiéreme noche...

¡Y madrugada en la ventana abierta

!si me quieres, no me recorte:¡quiéreme toda...

o no me quieras!

Han sido muchos los trabajos que se han escrito sobre Dulce María Loynaz, cubana, nacida en 1902, y para la posteridad, un domingo 27 de abril de l997. En l992 obtuvo el Premio Cervantes para honrar una vez más tanto al premio como a la feliz ganadora.

Tomado de la página "Ojo de Buho", que dirige TC en www.arteliteral.com

Monday, June 02, 2008

Un poema de Francisco Alarcón, Venezuela




ABATIMIENTO

Quizá siempre, o muchas veces mire al mundo con tristeza
El triunfo si lo hubo no fue nunca para mí,
Los fracasos siempre fueron eso
Miré al infinito con ojos de vidrio, de invidente

Hoy, todavía no lo sé,
Ni con tu ayuda he podido resolver mi problema
¿Por qué tanto abatimiento?
¿Por qué tantas flores negras?

Me muero por vivir y vivo muriendo,
No como el Quijote, sino con angustia real
No es una novela que se explaya en el tiempo
Es un cuento corto que no ha conseguido su final

Miré siempre el finito de las cosas antes de comenzar,
Sin embargo, casi siempre logré llegar donde quise
Pero no lo disfruté, lo deshice en el camino
Di tumbos, los sigo dando, no concluyo

¿Por qué? No lo sé

Mi rumbo no es normal, pero es propio
No soy Cagliostro,
El espacio me dejó verlo desde variados ángulos
Unas veces fui lo que quise ser, otras no

¿Por qué tanto abatimiento?

Tuve amigos y enemigos, soy existente
Tuve vino, pan y mujer
Tuve y tengo sueños pero también pesadillas
Será real está vida de inconformidad

El alcohol no la llegó a destruir
No la mitigó, la traicionó cruelmente;
Sigo en el camino viendo figuras y contrafiguras,
Renuente a veces a continuar

Quiero hallar en ti todo,
Cuando todo no existe, aunque así lo queramos
Más no sé si aspiro a la vida o a ese todo
O me desvivo en la nostalgia para vivir abatido

Pronto, quizás lo encontraré
Pero no se lo diré a nadie,
No habrá comunicación en el ausente
En la visión eterna, sin disculpas, sin agravios

¿Descubriré la razón de mis abatimientos?
Solo con ella la imponderable muerte,
¿Me lo revelará todo, me dirá porqué existí?
Me llevará a mi libertad en paz
Si es así: ¡Gracias amiga mía!
Alejandro Peña Esclusa, Francisco Alarcón y Américo Martín
en el bautizo del libro de poemas de Alarcón.
Caracas, Venezuela.

Saturday, May 31, 2008

Racismo a la venezolana (La expresión "mi negro")


FOTO: Galería de Héctor Rattia

Racismo a la venezolana
(La expresión ‘mi negro’)

Durante la Colonia, en Venezuela crecían y jugaban juntos los niños negros, mulatos, pardos y blancos.

Después, a finales de su adolescencia, surgían secretas intimidades entre la niña de la casa y el esclavo negro o mulato o pardo. La mantuanita daba órdenes al joven semental: ‘Miguel, venga y hágame un favor…’. (Había que guardar las apariencias). Pero en la soledad del bosque, acostados en la hojarasca, lo tuteaba y lo llamaba ‘mi negro’… o ‘mi negrito’ en los momentos de mayor emoción. Luego, en conversaciones íntimas con las amigas de su misma ‘clase’, la mantuana les comentaba: ‘Miguel es mi negro’… ¡Lo demás se sobreentendía!…

Si la niña blanca de la casa tenía su negro, el joven semental negro tenía su blanca. De noche, en la encerrona de los esclavos, muy quedamente confesaba a sus hermanos de infortunio: ‘La Niña es mi blanca’… ¡También se sobreentendía lo demás!...

Esas expresiones, hoy desaparecidas, llegaron hasta mi juventud. Durante mis días de liceo, si el amigo nos decía ‘¡epa!, mi negro, vamos a tomarnos una cerveza!’, significaba ‘¡epa!, mi hermano, vanos a tomarnos una cerveza’. Pero lo máximo era cuando la muchacha que nos gustaba nos pedía: ¡Anda, mi negrito, llévame pa’l cine!... Se nos caían los interiores…

Muchas, muchísimas, familias venezolanas (de apariencia blanca) tuvieron hijos pasaditos de horno (saltoatrás) que llamaban ‘el negro’ o ‘la negra’. Recuerdo que una vez llamé a casa de mi amigo Raúl y ante mi interrogante, la persona que atendió dijo: ‘Soy yo, el negro’. Si me hubiera dado su nombre, habría creído que marqué un número equivocado; porque aunque lo frecuentaba, nunca supe su nombre verdadero…

Estas expresiones (mi negro, mi negrito, mi negra, mi negrita) eran indistintamente aplicadas a catires y morenos, y las decíamos a quienes apreciábamos. Durante la campaña de Manuel Rosales hubo un intento de rescatarlas con la Tarjeta Mi Negra, pero desgraciadamente murió ahí… como murieron muchas cosas después de esa campaña.

El neoracismo de Venezuela fue creado por Chávez, porque racista es el que no llama negro al negro y disimula su desprecio llamándolo afrodescendiente.

Simón Anduze G.
Guatire, martes 27 de mayo de 2008,Venezuela.

Tuesday, May 27, 2008

Del libro: VÉRTICE DEL CÍRCULO


Me niego a compartir gestos
harta del festín de las bestias
Vislumbro el mar
Hombre- Mujer en plena posesión
Alguien rescata mi cuerpo del naufragio

II
Quedamos
en vértice de círculo

sin ninguna palabra
Abismo de una espera
donde todo regreso es imposible
y las leyes del cálculo
son cuentas que el azar circunscribe
a su centro.

III
Estoy entre algas
de barcos náufragos
La arena recibió calor de antiguos besos
Fantasmas habían poseído encuentros
Volví a los rastros que no han de regresar
jamás.

IV
Estoy fuera del centro
circulo al margen de los días
Vierto en la sangre estallidos
De huellas nos habla
la tarde que vuelve
a golpear
la endurecida piel
Muros de silencio
se reptilan a mi garganta


V

Transito este lugar que se repite
Conozco la hendidura de mis pasos
La ventana por donde el aire regresa
Redime la búsqueda que Soy.

VI

Estás conformado
a la medida exacta de mi cuerpo
máxima estatura de mi sangre
Somos el modo perfecto del deseo
Búsqueda constante de insaciable fuego
mágico lenguaje de piel.

VII

Vengo
a conversar el mudo lenguaje
Restregar el frío desdén
en las cerradas puertas
Mirar la rota palabra
Invoco acerca del retorno
Sólo percibo la simulada burla
sigiloso transitar del eco
bajo el perfil de regreso.


"....afuera quedó el viento
enredado a una hoja suspendida
Un adiós que no existe
Un vacío Un silencio..."

Teresa Coraspe, 1987



Sunday, May 04, 2008

Revista SINALEFA 19, Edición de Primavera, 2008


Este trabajo sobre Rafael Bordao, Director de la Revista Sinalefa, fue tomado justamente del número 19, de este año. Interesante ensayo donde Raúl Tápanes, también cubano, nos da una visión bibliográfica de Bordao que, particularmente, desconocía. Creo que el lector ahondará mucho más en las interrogantes que quisiera hacerse busanco el link de la Revista:
Desde este blog, sinceras gracias por el envío que enriquece mucho más la información, que como poetas, nos complementan. TC.

RAFAEL BORDAO Y LAS ESCURRIDURAS DEL EXILIO
por Raúl Tápanes López

Cuando usted busca el nombre del poeta cubano Rafael Bordao en la revista electrónica habanera Cuba Literaria, sólo aparecen estas escuetas líneas: Escritor y editor (1951). Bibliografía activa: "Los descosidos labios del silencio". A pesar de ser uno de los poetas esenciales de la Cuba actual, Bordao es uno de esos innombrables que no aparece en antología, análisis ocrítica literaria alguna publicada en la Isla. No pierda el tiempo buscando su nombre en ninguna otra Rarevista literaria (oficial) publicada en Cuba. Hay que agradecer entonces a la entereza de alguien que al menos aparezcan esas once palabras. Los motivos del silencio son obvios, ampliamente conocidos por los cubanos y no voy a referirme a ellos.En 1968, el mismo año de las barricadas estudiantiles en París y de los tanques rusos en las calles de Praga, cuando escuchar a Los Beatles o los Rolling Stones en La Habana era diversionismo ideológico, un desconocido Rafael Bordao fue apresado en las calles del Vedado, como tantos otros jóvenes cubanos que lo fueron por el sólo hecho de tener melenas largas, creer en Dios, escribir raros poemas, ser homosexuales, o simplemente no cumplir lo que el Estado consideraba, debía ser losparámetros de un joven revolucionario. En 1980, el año en que más de diez mil personas se refugiaron en la Embajada del Perú -un pequeño chalet en el barrio más aristocrático de La Habana-, entre los 125 mil cubanos que abandonan la Isla a través del éxodo masivo del Mariel se encuentran algunos poetas como Reinaldo Arenas y Rafael Bordao.Seis años después Bordao publica su primer cuaderno –Proyectura- y en 1988 obtiene el Premio Agustín Acosta con Acrobacia del abandono. En 1995 ve la luz su obra consagratoria: Escurriduras de la soledad. Cinco años más tarde -el tiempo es una tiranía cuando se vive casi medio siglo bajo los vientos- llegan a mis manos algunos pocos poemas de aquél cuaderno.En julio del año 2000 comienza a publicarse en Matanzas -la otrora Atenas de Cuba-, algo así como una revista casera y artesanal, mezcla de ingenuidad y atrevimiento, al margen de las instancias oficiales y sin el apoyo de nadie. Unos doscientos ejemplares de veinte páginas (en realidad cinco hojas de papel carta dobladas a la mitad) impresos en fotocopiadora (portada y contraportada) y en una vieja máquina de escribir Underwood de 1958, papel de copia por medio. En su segundo número, de octubre de 2000, se publica el poema de Rafael Bordao El robo de la libertad. Recuerdo que alguien quería poner en su lugar un texto más audaz -políticamente hablando- que en la obra de Bordao abunda, pero al final -santo temor que nos permite vivir a los que no nacimos para apóstoles-, nos decidimos por ese poema, fácilmente extrapolable de la noche de Manhattan al mediodía habanero. Quizás sea algo totalmente intrascendente enla poética cubana, pero fue uno de los pequeños hitos que nos fueron dando el coraje necesario para descubrir la existencia de otra realidad, de otra dimensión en la que confluíamos con los espíritus prohibidos por una revolución que nunca existió.En los últimos años intelectuales también reprimidos en décadas anteriores como Antón Arrufat, se han atrevido a pronunciar en público nombres como el de Reinaldo Arenas o Cabrera Infante, pero Rafael Bordao sigue siendo un agujero negro en el espacio. La no existencia es uno de los mecanismos más usados en la Isla para intentar el control absoluto del pensamiento, como lo es también la existencia de una poética oficial, domesticada y artificialmente encumbrada, que rige y controla la célebre frase pronunciada en la Biblioteca Nacional en 1960. Y de Arenas y de Agustín Acosta y de Buesa y de algunos otros se puede hablar -pero poco- en la Cuba de hoy: que los muertos, por mucho que nos arrojen a la cara nuestra incapacidad en sus testamentos, ya están muertos: los vivos que pueden seguir escribiendo peligrosos poemas son los innombrables.Y es que Bordao es un poeta que no oculta, sino muestra con orgullo y altivez, su posición política. Hay quienes creen que arte y política están reñidos, pero existen en nuestra historia demasiados ejemplos que invalidan el criterio: Heredia, Zenea, Byrne y tantos otros. Hay en esta época una doble moral, una hipocresía que escandaliza y aterra, y que tiene su manifestación en el arte: cuando el artista de izquierdas politiza su obra, se le llama arte comprometido, cuando lo hace alguien que no simpatiza con el socialismo se le reconviene por la politización de su arte y se rasgan las vestiduras y se vierten ceniza sobre las cabezas los mal intencionados y los tontos útiles. Los mismos que le reconocen a Nicolás Guillén o a Roberto Fernández Retamar una indiscutible autoridad literaria e intelectual, pese a la militancia política que prevalece en sus obras y actos, le niegan su reconocimiento a Reinaldo Arenas o Rafael Bordao por sus posiciones políticas.La insularidad enunciada por Virgilio Piñera en la maldita circunstancia del agua por todas partes, es determinante. Escurriduras de la soledad es un libro sobre el mar, tan imprescindible para la poética cubana como las aguas que rodean la Isla. No podía ser de otra manera. La memoria y la condición de exiliado, fuentes inagotables de la poesía de Bordao, pasan a través del mar, se arrastran -más que nadan- sobre las olas del Estrecho de la Florida desde El Morro hasta el Manhattan de la Estatua de la Libertad. A través del mar pasa el odio y la paz, la esperanza y la desesperanza, el destino impuesto y la libertad. Es el signo de la Generación del Mariel, la que abandonó la Isla en un éxodo inédito desde los tiempos bíblicos, la que huyó a través del mar y de la cual Rafael Bordao es una de las voces poéticas más emblemáticas. Ya hace unos años alguien escribió sobre el lenguaje poético de Escurriduras...: Es esa ola insoslayable que remite su historia: memorias, recuerdos que estallan silenciosos de otras voces que permanecen como mudos navíos contra el paisaje... El poeta nació junto al mar, en una ciudad levantada alrededor de una bahía y murió en el mar antes de resucitar en la Nueva York de Lorca y de Martí.El hermetismo como heredad de una cultura de resistencia y la intensidad cambiante de los vientos marcan el ritmo de la resaca contra El Malecón y los textos de Escurriduras... El cuaderno está alumbrado como una sinfonía que sigue el movimiento de las aguas. Oleaje, Marejada, Mar de fondo y Escurriduras de la soledad. Los treinta y ocho poemas tienen títulos convencionales: Ola Tres, Ola Siete, Ola Gris, Ola Roja, Resaca (4) o simplemente Cinco, Seis... La sinfonía se cierra con los dramáticos acordes del poema Siete:_Alza los ojos Sobelmira en el cielo la imagen de tu puebloevasivo emancipadobuscando asiloremando su historia insistenteanhelando el equilibriosin egoísmos ni maltratos.Escurriduras... es un libro necesario - e imprescindible- para comprender la poética cubana más actual. Trece años después de su publicación sigue siendo un canto magistral sobre la infinitud de una isla y de conceptos esenciales e intrínsecos que hoy se encuentran en el centro mismo de todo hombre allí nacido.

Raúl Tápanes López (Matanzas, Cuba). Poeta, escritor y editor cubano. Autor de Caos y amor desesperado, Memorias de la bestia, De la desesperanza y otros poemas, entre otros. Dirige la revista de poesía Arique. Reside en Chile.
Foto: del buscador Google-Sin fecha.

Wednesday, April 30, 2008

Unas palabras para Alejandro, ese amigo del tiempo.


Foto: Annely Sarmiento

Poemas de Teresa al poeta JAP.

UN JUEGO Y LA TARDE


11 y 12 de Feb. 2004

Un temblor sin nombre
cabalga la tarde sobre la bruma
que antecede a la noche

He abrazado los sueños
en el límite exacto
como ese caracol que sube a tus espaldas
en nubes de ficción

Relojes que se descuelgan
entre paredes vacías
y van apareciendo los fantasmas
que invaden los espacios sin tregua
Tengo miedo de olvidar el sueño
contruído en la arena de otro sueño
al silencio que ahoga tu mirada
al transitar la página en blanco de tu nombre

Soy este insomnio que me recorre toda
sonámbula golpeada por error
envuelvo tu grito junto al mio
para jugar el juego del Hada que espera
entre los arrecifes
sólo besos color de embudo.



UN PASEO POR EL BOSQUE


16.02.2004
Pase señor, ¿ acaso ha visto alguna puerta en esta casa?
No se quede, entre, será bien recibido
como a un huésped que siempre se ha esperado
y nunca se aparece
cómo decirle que hay un juego que espera
suspendido en el tiempo
una mesa una silla vacía
una lámpara borrada por la tarde
un cisne ahogado bajo la lluvia
una garganta cuarteada por la sal del silencio
ecos vacíos subiendo escaleras sin tramos
hilos tendidos sobre el fuego
así voy ennegrecida por el tapiz del sueño
caracol trepando los poros azules de tu cuerpo
despierta entre mis manos
sol frío desvanecido serpenteando sobre un río ácido
borrándote borrándote inalcanzable.


CONFUSIÓN (18.03.2004)

Tiemblo
hondo temblor que sólo se presiente
lugar oscuro donde el nombre se oculta
y surgen otros que sueñan
y saben recorrer otros espacios
los que trepan
sobre la extensa plaza de tu cuerpo
yo subiendo
envuelta en alga
caracol
molusco
subiendo un juego en tus espaldas
tras el sol de la tarde cayendo
en torbellinos de colores
jugando
entre los arcanos que el viento va envolviendo
voraz disperso
en el hueco profundo del olvido


EL OTRO ESPACIO

Enterrar qusiera mis cabellos
entre las oscuras cimas de Lo Himalayas
donde se aparecen en castillos suspendidos entre el aire y la tierra
siluetas de los que vinieron a revelar
el gran misterio de la existencia

He mirado sus pies sin cansancio
la sonrisa etérea de sus bocas
la dulce melancolía de sus miradas
y los vaticinios escritos en sus enseñanzas

Me han tocado las campanas para que despierte
y he tenido miedo
he abierto los ojos con estupor
al sentir que me elevan hacia sitios
donde soy mecida por manos invisibles

Vuelvo del ensueño a despertar en una realidad que me estremece
y no soporto
entonces el alma y el cuerpo se enfrentan en feroces discordias
que los dioses observan espantados

Toco la flauta y enciendo luces aromáticas

Sé que puedo ir a ese lugar que no he buscado
y puedo flotar tranquilamente porque perdí la ruta
una noche a destiempo cuando sonámbula
fui confundida con algo raro que se deslizaba en la oscuridad

Mis delirios nocturnos fueron rotos
y he anhelado desde siempre mis paseos solitarios
en las lunas de Enero

Cerraron las puertas para siempre.

Con el tiempo construí casas desde el ensueño
con agujeros brillantes por donde entra el sol y se sienta
y la lluvia se acuesta sobre la cama sin temor
sólo yo tengo miedo y me arrastro para esconderme en silencio
entre las grietas de las paredes.

No griten, les digo
no pregunten por mi
sólo estoy intentando vivir lo que fue borrado por el tiempo
y cuando salga
caminaré caminaré entre tus brazos de olvidos profundos
y seré ante el espejo el rostro del Hada
que no cesa de copiar mis facciones cuarteadas
ante un reflejo inmóvil.


5.12.2004

Monday, April 21, 2008

Stalinismo Tropical, Diario TAL CUAL, Venezuela.


Foto del General Raúl Isaías Baduel, ex Ministro de la Defensa hasta el pasado año.



Portada de TAL CUAL, Lunes 21 de Abril de 2008


STALINISMO TROPICAL
Teodoro Petkoff

L a celebración oficialista de los sucesos de abril de 2002 tuvo este año un objetivo preciso: destruir la figura del general Raúl Baduel. Las toneladas de paja vertidas durante esos días, las ripiosas cadenas de YoEl-Supremo, la liturgia de Puente Llaguno y la intervención del general García Carneiro, tuvieron todas un hilo conductor: demostrar que Baduel no tuvo nada que ver con el retorno del presidente a Miraflores y que ese "Héroe de la Revolución" en verdad no es más que un traidor.El procedimiento recuerda las manipulaciones de la historia que tuvieron lugar en la Unión Soviética durante la era de Stalin y que terminaban, después de un tiempo, no sólo con la muerte sino también con la desaparición del relato histórico de la gente que Stalin condenaba. La cosa comenzaba con una campaña de denuestos contra los "enemigos", que los cubría de fango, para luego, suficientemente destruidos política y moralmente ante los ojos de la población, no sólo fusilarlos sino borrarlos también, impunemente, de la historia.Stalin puso especial dedicación en destruir de esa manera a toda la élite bolchevique que dirigió la revolución de 1917. Así fueron borrados de la historia, entre otros miles de viejos luchadores revolucionarios, los grandes jefes del asalto bolchevique al poder: Kamenev, Zinoviev, Bujarin y finalmente el mismísimo León Trotsky. La degollina tenía un aspecto que podría resultar cómico de no haber sido tan trágico: cada vez que Stalin liquidaba a un miembro de la dirección comunista de 1917, este era eliminado de las fotografías donde figuraba como tal dirigente. Cada año, pues, las fotografias oficiales debían ser retocadas. El fidelismo también ha sido dado a esta clase de ejercicios, aunque sin la amplitud que alcanzaron en la URSS. Hay una famosa fotografía de Fidel Castro con Carlos Franqui, director de Radio Rebelde en la Sierra Maestra y luego uno de los primeros disidentes, colocado a su derecha. Después que Franqui se fue de Cuba, también lo sacaron de la foto.Esta constituye una de las profundas diferencias entre una concepción democrática de la vida y una totalitaria. Una visión democrática de la historia asume las contradicciones. A nadie se le ocurriría borrar de nuestra historia al general Piar. Un régimen totalitario, en cambio se esmera en proyectar una imagen de monolitismo. Tanto la parte de la historia pasada, de la cual se dice heredero, como de la suya propia, no deben presentar fisuras ni contradicciones y mucho menos contraposiciones con el líder.No deja de producir perplejidad el empeño en copiar prácticas no sólo aberrantes sino francamente estúpidas, como estas de escribir la historia para complacer al jefe. Pero, por otro lado, si algo demuestra esta campaña staliniana contra él, es la importancia de llamarse Raúl Baduel.

Saturday, April 19, 2008

Divagando, poema de Francisco Alarcón. Venezuela




Me gusta absolutamente este poema, Francisco. Es un poema de la existencia, del sentir en la sangre lo que te sacude, nos sacude. Es como pararse al borde del abismo y pensar si te quedas o te vas.
Lo cierto es que es imperdonable si no lo pongo en mi blog. Un beso, y justo me llega cuando estaba viendo videos de SANDRO.
Teresa.

DIVAGANDO

Yo no tengo ningún erario,
Sólo sol y paz
Dejarlo en algún lugar
Será mi cumbre final,

Poca cosa me pide la tierra
De alabastros llena, de boñigas y piedras
Generación no espontánea que yació en el universo
Veré como se destruye todo o se recompone en algún umbral

Ya estaré, en la más lánguida existencia
Sin perturbar a nadie aún queriéndolo
No tendré provisiones de subsistencia,
No necesitaré de la amistad ni de la compañía de ninguno

No arrastraré afiliación seré yo en el nirvana del universo
Tragando polvo, comiendo alabastro, transformándome en un desaforado espectro
Sin voz ni voto; sin amor placentero, sin recuerdos que me aten a alguna esperanza
Estaré en libertad, como ha de estarse cuando todo desparezca
´
No tendré morfología, no me pareceré a nadie,
No seré el oscuro recuerdo de los desalmados
Perteneceré a otra esencia de cálidas temperaturas
O cubierto de glaciares cuando amanezca

No habrá pensamiento que prevalezca
Los átomos no piensan, no hieren, o insultan
No son seres, son partes y sólo ellas
Desunidas o unidas no volveré a tener ser

Me perdonarán, los perdonaré,
Jamás lo sabré por haber transcurrido en estas mustias tierras
De adoquines, asombros de ignominia, destrezas de la “vida”
No oiré, desprendido de la galaxia superior estaré reflotando quizá para siempre,

Quizá para siempre, pensando en ti, si mi cerebro funciona inmanente a tus pasos
Podrá ser, no lo sabré hasta tanto me halle el paseo sideral
Sin penas que me atosiguen, sin gente que me rodee
Sin perjuros que rindan amistad infame

Sin lealtades “familiares”,
Sin vida que me acompañe,
Para un recordar de almas sin existencias
No es la muerte a lo que me refiero ni al “mas allá”

Es a mi viaje cósmico
Para el cual me preparó ahora que todo está descompuesto,
Deshecho, compartido con mediocres coexistencias
Con pertenencias ajenas,
Con la diatriba diaria como el tema augural.
No muere el firmamento, mueren ellos,
O en mejor castellano fenecen en su propio quehacer


La desgracia nos abrumó y nos seguirá abrumando
No hay final para estos quehaceres
Sólo hay treguas entre uno y otro abatimiento
Para allá voy, para allá siempre quise ir en retiro

Antonia Guijarro, España


LLegó este poema desde España para mi blog, de Antonia Guijarro. Lo recibo con

profundo agradecimiento y por supuesto, para los lectores. Desde este rincón de amigos, un día a día con la poesía. TC.




UN POEMA PARA TERESA

Que tus tardes estén llenas de noche,
de sueños del ayer y del mañana,
de estrellas y luceros que, tras la ventana
te saludan y velan tus más gloriosos sueños.

Que tu huellas de plata corran mil caminos,
que las flores se abran a tu paso
que trinen los pájaros más bellos,
trinando tu nombre a cada paso.

Que tu mesa siempre tenga vino,
una conversación inteligente
y rías a mandíbula batiente
porque eres feliz entre tu gente




Antonia Guijarro

(Es un ripio pero está hecho con el corazón)

Thursday, April 17, 2008

Diez abriles sin el verbo de Paz.



Subject: Diez abriles sin el verbo de Paz - Albinson Linares - E
EL NACIONAL - Jueves 17 de Abril de 2008
Escenas/1

A una década de la muerte de Octavio Paz, varios homenajes recuerdan la vida y obra del escritor mexicano. Mientras en su patria el Congreso se divide por protestas, se hace necesaria una breve aproximación al legado intelectual del autor de obras como Libertad bajo palabra, El laberinto de la soledad y La llama doble
ALBINSON LINARES
allinares@el-nacional.com
Con su clara vocación de farsa, la historia vuelve a las andadas.Cuando el sábado se cumpla una década de la muerte de Octavio Paz Lozano, México, su país y mayor obsesión, estará signado por la controversia. Mientras comenzaban a celebrarse los actos conmemorativos y homenajes del premio Nobel de Literatura 1990, las tribunas del Congreso fueron tomadas por los miembros del Frente Amplio Progresista y una enorme manta clausuró el foro de los debates.No es para menos, puesto que un intelectual incómodo para la derecha y la izquierda, hombre que creó su obra en el ojo del huracán, no podía concitar otro ánimo.No basta este espacio para enumerar sus libros y analizar la influencia que han ejercido en el pensamiento hispanoamericano.Ante todo se definía como poeta, la profesión imposible y sencilla de Antonio Machado. Fue en el ejercicio estético donde luchó con toda su fuerza y produjo volúmenes imprescindibles como Libertad ba jo palabra (1958), Ladera Este (1969), Vuelta (1976) y Árbol Adentro (1987), entre otros."No quiero ni puedo definirme. Cada hombre es un ser complejo y difícil de entender.Yo no soy una excepción. Yo soy apenas, si algo soy, un poeta", confesaba.Pero la potencia clarividente de sus ensayos hacen pensar otra cosa. Las hondas preocupaciones de Octavio Paz por México y por el continente entero, las íntimas conexiones que consigue entre poesía e historia, entre erotismo y filosofía, crítico inquebrantable del progreso y del Estado omnipotente, junto a su separación de los movimientos de izquierda, son hechos que muestran a una inteligencia en constante movimiento y cambio.Destinados a perdurar, sus ensayos fueron recogidos en numerosos libros, entre los que destacan El laberinto de la soledad (1950), El arco y la lira (1956), Corriente alterna (1967), El ogro filantrópico (1979), Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982) y La llama doble (1993).El caso de Octavio Paz confluye con el de Gabriel García Márquez en un punto: ambos se confiesan deudores de la influencia de sus abuelos. El viejo soldado y escritor Ireneo Paz fue determinante en su vocación: "Yo empecé a escribir casi en la niñez (...) Una casa en ruinas, un jardín también en ruinas y una biblioteca bastante grande: 5.000 volúmenes reunidos por mi abuelo, un periodista y escritor liberal", explicaba el autor.Dueño de una trayectoria insoslayable, Paz fue un hombre signado por la controversia.Desde que en marzo de 1951 publicó su visión crítica sobre Stalin, la izquierda continental no lo perdonó. "La gran falla de la izquierda, su tragedia, es que una y otra vez, sobre todo en el siglo XX, ha olvidado su vocación original, su marca de nacimiento: la crítica. Ha vendido su herencia por el plato de lentejas de un sistema cerrado, por una ideología", argüía cuando se le preguntaba por su alejamiento de esta corriente política.Pero como le sucede a los grandes, la derecha nunca lo pudo adoptar. De su pensamiento puede decirse lo mismo que Casais Montero apuntaba sobre Pessoa: "No sirve de modelo, no enseña ni a gobernar ni a ser gobernado. Sirve exactamente para lo contrario: para indisciplinar los espíritus".Paz siempre fue el autor de "Blanco", un volátil signo en rotación, cultor del lenguaje estético y un polígrafo devenido en conciencia suramericana, cuya palabra concitaba amor y odio a la vez."Pronto no habrá ni izquierda ni derecha, pronto nos enfrentaremos a la más grave amenaza de nuestra historia desde el Paleolítico: la supervivencia humana", era como definía el desafío de este siglo.