Wednesday, September 26, 2007

Horacio Cabrera Sifontes, un recuerdo siempre.


HORACIO CABRERA SIFONTES O LA QUERENCIA DE GUAYANA.

Por Teresa Coraspe


Perfiles.


En el patio, reflexionando sobre la vida, su brevedad y el tiempo, ese que iba cada día mareándole su huella implacable sobre el rostro, pero jamás su brillante inteligencia; en esos momentos adelgazados por la nostalgia, pensaba que cuando él se fuera ese espacio desocupado por su presencia física, iba a dejar honda huella en el alma. Y reflexionando también sobre su última etapa vital, dedicada con una verdadera creencia
y vehemencia, a una determinada política, y volviendo, a interrogarme una y otra vez en las mismas y reiteradas reflexiones, concluía: que él y su obra no necesitaban sino sólo del inagotable fluir de sus ideas. Y luego, en nuestras innumerables conversaciones, obviamos siempre, los
temas que pudieran dejar hendidura en nuestra amistad, y cada uno, por respeto al otro, evadía.



El caballero Don Horacio.



Don Horacio era un caballero con un toque de formalidad inglesa: yo recuerdo, cuando le hacía una invitación ( casi siempre por teléfono), él preguntaba inmediatamente: ¿A qué hora es? - a las siete, Don Horacio. Al verme llegar al lugar previsto, miraba el reloj y me decía: ¡Qué sentido de la responsabilidad! Has llegado tarde, son las siete y cinco minutos, por lo tanto llevo cinco minutos esperándote. Y este
reclamo no era en broma. Exigía puntualidad y exactitud, porque no estaba dentro de sus conceptos el irrespeto al tiempo de los demás, y por supuesto, de su tiempo, porque era un trabajador incansable: leía e investigaba sin cesar, en esa casa que era su mundo, su rincón, su buhardilla, como en forma inolvidable nos habla Bachelard, en su Poética del Espacio.



Su obra, su saber.

En su extensa obra no está implícito todo lo que él pudo, como pensador y crítico, dejar a la posteridad. Su saber tenía la profundidad interna, no el "sí mismo" de Haidegger, sino hacia todo lo que lo rodeaba, y por supuesto, la vida y la obra de los hombres, los sucesos históricos. Su sabiduría quedó sólo en el recuerdo de su conversación, y que no llevó íntegra a su literatura, porque prefirió la anécdota, el estilo de fácil lectura, como una manera de querer comunicar con detalles, los episodios casi todos biográficos y autobiográficos que le dan un perfil inconfundible a su obra.

Uno de los filósofos a quien más leyó fue a F. Hegel, quizás por su tesis de que "la historia universal se desenvuelve en el terreno del espíritu". Falacias absolutas para Don Horacio. En realidad su devoción fue para: "el más grande historiador de todos los tiempos: Will Durant", a quien releía constantemente y eran sus libros de cabecera. La obra de este autor en esa Biblioteca que reconstruyo en la memoria, está completamente subrayada y con anotaciones personales de aceptación o negación. Voy a referirme a algunos subrayados: le tenía una acérrima adversión a los homosexuales como a la homosexualidad en sí, tanto como al cristianismo y todo lo que tenía que ver o se parecía a religión. Era ateo confeso, pero un ateísmo sincero, sin máscaras y con todo el irrespeto posible. No he conocido personalmente a ningún otro ser más rofundamente convencido de que Dios no existe. Justamente, su libro EL PROFETA ENOCH, nos tiene mucho que decir a este respecto, porque Don Horacio no creía en mitos, ni en cuentos de fantasmas y aparecidos. Se planteaba una realidad concreta basada en el conocimiento científico.
Yo no sé si alguna vez vaciló (aunque no lo creo), entre la razón y algo más allá de la razón y de todo razonamiento posible, porque el ser humano busca, casi siempre, sumergirse entre sus propias contradicciones. Y no solamente en El Profeta Enoch, en toda su obra queda marcado su ateísmo y repulsión hacia el homosexual. Cuando Will Durant nos refiere la historia de Grecia y Roma y describe los personajes como Alejandro Magno, Sócrates y otros, inmediatamente Don Horacio hacía un asterisco o llamado a pié de página: "su mancebo", "maricón", "otro maricón", como para reafirmar: este también lo era... Y era tanta la pasión por los Tomos de Will Durant, que una espléndia mañana de otro Domingo, en que regularmente iba a mi casa, y por supuesto, no podía faltar una taza de café, se le ocurrió que yo debía leer a W. Durant, y con una regularidad ritualista me fue llevando los tomos uno por uno. A veces me llamaba por teléfono para preguntarme: ¿por dónde vas? y yo: no, aún no, Don Horacio, pero si viene, venga sólo por el café. Es que tienes ( me decía) , que terminar ese Tomo, para llevarte el siguiente. Fue así como de ese gesto maravilloso e inolvidable fui a Grecia, Roma, Egipto, la India etc. En la palabra de Will Durant , su Dios.

Aparte de su obra, en las diversas entrevistas para las páginas literarias que dirigí y una muy particular entrevista sobre la poesía en Guayana, destacó a Matías Carrasco, el verdadero, de quien tomó el pseudónimo el Matías Carrasco que todos conocemos. No creía en absoluto en los poetas, menos en los de ahora, y muchísimo menos en los espacios en blanco, que es el margen propio de todo poema en verso. Se burlaba por esto y me decía: "que manía de desperdiciar el papel". Le gustaban sólo textos de Herrera y Reisig de quien me leía sonetos para decirme: ¡Esto sí es poesía!. Sin embargo se ufanaba de haberle escrito un poema, (cuando sólo tenía quince años), a la reina de su Liceo.

En diciembre pasado, cuando el bautizo de mi libro: TANTA NADA PARA TANTO INFIERNO, en la dedicatoria ( que no imaginé fuera la última), escribí: "A Don Horacio, aunque no le gusten mis poemas y sus espacios en blanco, pero lo importante es que lo quiero más que el carajo..."


Justamente, dos semanas antes de irse por los senderos más altos, estuvo en la Librería Kuai-Mare (donde yo trabajaba), para decirme: "Quiero que publiques este soneto en tu Página "Ojo de Buho", dedicado a nuestra excelsa poeta de protéico numen y fama universal: Jean Aristeguieta. Un soneto ( cacha e´ palo) que me arrancaron sus estrofas exhibidas en mármol, en la Plaza de Guasipati, su pueblo"

Esta fue la última vez que lo vi, pero escuché su voz airada por teléfono para hacerme un reclamo por errores de impresión, que él imaginó eran correcciones que yo le había hecho a su texto. Le expliqué que en el Diario no había quien corrigiera los originales y guardó silencio, no muy convencido, por cierto.

Esa fue una manera muy particular de despedirse. Una semana después, ante la desesperación de imaginarse que podía quedar impedido para proseguir su brillante trayectoria, no le tembló el pulso para ponerle fin a su vida, como tampoco le tembló jamás en sus innumerables cacerías por la selva de Guayana.
(Publicado en la web: www.elsalvajerefinado.com
En la página VÉRTICE DEL CÍRCULO, dirigida por la autora.

12 comments:

Gabriela said...

Teresa: En el apuro de los días, dije: uy! que largo, mañana trabajo, estoy cansada seguro si me pongo a leer no entenderé nada...pero igual me puse, y me comí las palabras. Que personaje, fascinante de esos que se aprende mucho como algo tan simple, la puntualidad y la palabra.
Excelente.

Gabriela Abeal

teresa coraspe said...

¿Sabes, Gabriela? A veces un sólo lector es como una multitud agrupada para el quehacer literario. Aquí en Venezuela, pocos tienen un blog para promover las diferentes manera de pensar, de poder decir; existen muchos que sólo lo utilizan para sí mismos; no es mi caso;nunca lo ha sido. Me gusta compartir, quizás para compartir la soledad que siempre busqué y ahora no encuentro qué hacer con ella. Don Horacio, fue, es un personaje muy importante en nuestra historia guayanesa; quizás pocos como él quisieron tanto a esta tierra. Pero la gente es ingrata, más de lo que uno pueda imaginarse. Siguiendo las indicaciones de un amigo quien me recomendó publicara en mi blog, temas ya publicados; por supuesto sin omitir lo nuevo o reciente. No encuentro palabras para agradecerte tu asidua lectura de este espacio que, como sabes,no es tan sólo tuyo, sino de los poetas y escritores en general. Un abrazo esta mañana cuando llueve y hay tormenta. Seguiré compartiendo contigo, con los lectores el trabajo que forma parte de un libro que se llama: Veinte años de Literatura en Guayana: 1969-1989 hasta lo más reciente, por supuesto. Vaya un abrazo, Tere.

Gabriela said...

Teresa: En cuanto a eso que pocos tienen un blog y los que lo tienen a veces es solo para mostrar su vidriera, lo se...de hecho no tengo, ni se como se hace, será por eso que me gusta leer los del resto, me resulta más interesante. Y el resto tampoco significa todos, y no ondearé en detalles.
La soledad tan buscada y ahora no saber que hacer con ella. Me recuerda una parte de mi vida, siempre trabajé desde chica aunque estudiara, y me decía: que lindo debe ser tener los sabados a la tarde y domingos libres, sería una fiesta, o no trabajar todo el día, lo que haría. Por ciertas circunstancias en un momento no trabajé durante 6 meses, si tenía otras tareas específicas y de mucho amor, pero a pesar de eso, extrañaba trabajar, la gente, hasta esa que renegaba tanto de verla...a veces uno se va a extremos, es característico del ser humano. A veces el equilibrio parace imposible pero no es tan así.

Volviendo al blog, supongo que obvio no entro yo sola...muchos deben pasar y leer...pero me gusta dejar la huella de mi pasada, no solo para escribir unas líneas, sino para que el otro sepa que su trabajo se aprecia, que gusta y darle alas para que sigue para el bien de muchos.
En una época durante muchoas años por mi trabajo me gustaba no solo hacer publicidad por e-mail sino dejar cuentos, escritos de autoayuda, temas para reflexionar, cosas que en su momento me habían servido a mi, por qué no al resto, me parecía una devolución a lo recibido.
Pues a muchos no les gustaba, y las respuestas que recibia no eran muy gratas, después de 3 años abandoné, y luego de un año más de no enviar más comenzaron a llegar e-mail diciendo usted enviaba unos e-mails que a mi me ayudaban, hacian reflexionar, etc, no lo hará más. Y la verdad a cada uno le respondía lo mismo: cuando lo hacía a todos les molestaba, y esa no era mi intención, entonces nunca más...vos, ustedes, lo dicen un año después de dejar de recibirlos, tal vez si estas líneas hubieran sido escritas antes, me hubiera dado ganas, pero llegaron 12 meses tarde.
Por eso si algo te gusta, hace bien, te ayuda a crecer, aprender sobre todo en la cultura que está tan vapuleada...en el momento me parece que se dicen las cosas, el hoy es lo que cuenta para mi y para el resto.
Bueno basta.
Muy bueno tu blog...

Gabriela Abeal.

teresa coraspe said...

Pero yo no quiero hablar del blog: deseo expresarte que he pensado en rectificar mi posición con respecto a los poemas eróticos, en el sentido de que no sean sólo poetas de Argentina, como lo imaginé, quizás por la influencia de Alberto; sino de poesía escrita por mujeres latinoamericanas, porque no me gustaría dejar fuera a Nina Reis, que es una excelente poeta de Brasil; y además incluir otra mujeres venezolanas para que se conozca lo que escriben actualmente, o hayan escrito en algún momento de sus vidas; no dejar a Dulce María Loynaz, ni a Carilda Oliver Labra (cubanas), ¿te parece esta idea mejor?. Recibe mi amistad, y escucha: me fascina el género epistolar, pero es un opio, una droga si uno se acostumbra con cierta gente. ¿una broma?, quizás. No lo sé. Teresa.

Gabriela said...

Teresa:
Pués me parece genial, hay cada poeta que sus letras matan. De Carilda Oliver tengo un CD de poemas recitados, se llama Me desordeno Amor.Haber si te copio un pedacito antes que caiga la gente...ME desordeno, amor, me desordeno cuando voy por tu boca, demora, y casi sin por qué, casi por nada, te toco con la punta de mi seno.
Te toco con la punta de mi seno y con mi soledad desamparada; y acaso sin estar enamorada me desordeno, amor, me desordeno...


El Alberto y sus influencias,jajajaja,le tengo mucho aprecio y cariño a ese Poeta. Pero cada uno elige que quiere hacer un poco de ideas está bueno, condimentos de aquí de allá y sale un plato exquisito.

Será para inspirarse.

Gabriela Abeal.

teresa coraspe said...

Sí, lo tengo; mi amigo Jorge Bousoño, (cubano) hace tiempo me lo hizo llegar, y por cierto realicé una página con los poemas de ella que publiqué en "Ojo de Buho"; puedes leer este "ojo... en la web de Carlos Yusti: www.arteliteral.com
Me complazco en decirte que está a la orden; allí, en fecha reciente incluí un trabajo de Alberto. Un saludo esta mañana: 30 de Sep.,2007

Gabriela said...

Teresa: Entré a la página Arteliteral, leí lo que dicen o dices de tu persona y la poesía.
La enfremedad de la poesía, debe ser algo así, uno no sabe quién fue el portador del virus que hace que a uno se le quiten las defensas y comience a tener la necesidad de poner palabras sobre papel para decir no se si lo que uno desea o lo que nos posee en ese momento.

Coincidencia,jejej, sabés que el CD de Carilda me lo hizo llegar una amigo Cubano, Reynaldo Garcia Blanco, unos amigos fueron a Cuba y le envié té, cartas, etc...y a la vuelta recibí Café, el CD, una grabación y libros. Todos esos tesoros que me llegan están puestos en una repisa sobre la pc, así cuando levanto la vista veo los regalos de la vida.

Cariños.

Gabriela Abeal.

teresa coraspe said...

Mire señora, creo que esto ya es otro blog de cartas; digo esto por la correspondencia; sí, Cuba. Estuve allá a finales del 2005; tengo un libro sobre el mar, el amor, el desamor, el silencio, el sello sobre los labios y no sigo más, el libro se llama: Éxtasis del Mar, con más de cien poemas; se lo dediqué a un poeta cubano. Comencé a escribirlo el año 2003 hasta el 2006. Está dividido en secciones: Para que el silencio no se instale en su trono, y Luna gótica de La Habana en mis recuerdos, y otros títulos. Pero ya...gracias por estar presente. Y ¿no enviarás fotos para el blog? ¿Te gustaría en mi Ojo de Buho? Ud.,puede elegir. Espero respuesta. Un saludo grande, Tere.

ULDI ULDI said...

SALUDOS TERE LA VERDAD DESCUBRO TU BLOG, MUY INTERESANTE ADEMÁS, CON MUCHA ALEGRIA OBSERVO DESPUES DE TANTO TIEMPO QUE NOS VEMOS QUE HAS REALIZADO MUCHOS DE TUS SUEÑOS, ME HA GUSTADO MUCHO LO ESCRITO SOBRE HORACIO CABRERA A QUIEN RECUERDO COMO VIVO EJEMPLO A SEGUIR EN TODOS LOS ASPECTOS, HOMBRE RECIO HASTA LO ÚLTIMO CUANDO DECIDIO PARTIR HACIA EL ORIENTE ETERNO. EXCELENTE TRABAJO¡¡¡¡¡¡

Corchea Requena said...

Hola Teresa, soy estudiante de Periodismo en la Universidad Católica Andrés Bello. Estoy realizando una semblanza del maestro Horacio Cabrera y me gustaría conversar contigo si es posible. ¿Cómo hago para contactarte? por favor estaré ansiosa de recibir tu respuesta.

Que te encuentres bien...

Flor Baythesal San Luis said...

Hola,Buenos días! Teresa, le escribo porque estoy realizando una investigación de Horacio Cabrera y me gustaría conseguir fuentes que me hablaran de él u información bibliográfica. Si está a su alcance ayudarme, por favor, se lo agradezco, lo más pronto posible.

Carla said...

Hola, buenas tardes. Trabajo en el semanario El Crítico de Ciudad Guayana y soy estudiante de Periodismo. Tengo que hacer una semblanza acerca del señor Cabrera. Podría contactarme con usted?
Carla Ochoa Carreño.